La senadora que tiene los votos uribistas en Casanare

La senadora que tiene los votos uribistas en Casanare

La congresista Amanda R. González es fácil de identificar porque siempre lleva puesto su sombrero.

Amanda Rocío González

Amanda Rocío González, senadora del Centro Democrático.

Foto:

@AmandaRocioGon1

Por: Política
13 de diciembre 2019 , 07:11 p.m.

El nombre de Amanda Rocío González poco les dice a muchos colombianos. Pero es probable que cuando se les diga que es la senadora del Centro Democrático que siempre anda con un sombrero blanco llanero, la gente la identifique más fácil.

Es la única congresista que asiste a todas las sesiones con sombrero. Y, como ella misma lo reconoce, es probable que se le quede el celular, pero nunca esa prenda. No en vano tiene más de una docena.

No es muy dada a hablar en las plenarias, a menos que considere clave el tema. Por eso se la vio muy activa en el trámite de la reciente modificación de la ley de regalías, un asunto que le interesa, pues nació en la región petrolera de Casanare.

“Soy una campesina que se ha superado”, asegura la congresista tras recordar que su papá es un campesino boyacense que escasamente aprendió a leer y que su mamá terminó el bachillerato hace pocos años.

Estudió en su pueblo natal, en Aguazul, y cuando terminó se decidió por la medicina. Se vino para Bogotá y se instaló en una residencia universitaria en el sector de Teusaquillo.

Soy una campesina que se ha superado

Ahora recuerda que llegó a una ciudad donde nunca había estado, y por eso más de una vez se perdió y en muchas ocasiones tomó el bus equivocado.

Eran días complicados no solo por el frío que la engarrotaba, sino porque la plata también escaseaba.

Tras concluir sus estudios y convertirse en el orgullo de la familia retornó al Casanare, donde hizo el rural en Nunchía y Hato Corozal. Luego fue escogida como directora del centro de salud de Monterrey. Tiene una especialización en administración y auditora médica, otra en salud pública y una maestría en gestión de organización.

Esta campesina nacida en la vereda Monterralo, en Aguazul, que obviamente monta a caballo y baila joropo, también fue durante 8 años gerente del hospital de su municipio.

Nunca había participado en una campaña política hasta 2015, cuando su primo, Alirio Barrea, por insistencia del propio expresidente Álvaro Uribe, se lanzó como candidato a la gobernación del Casanare. Y ganó.

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En esa campaña la vieron a ella como una hormiguita a la hora de trabajar, y por eso, en 2017, cuando hubo que definir quién sería el candidato de Casanare para hacer parte de la lista uribista al Senado, su nombre salió a relucir.

Si bien al principio ella se negó a aceptar, tras un ayuno acompañada de un pastor, pues es cristiana practicante, tomó la decisión.

Se metió a la campaña, apoyada por su primo, y con 46.521 votos se convirtió en la tercera votación para el Senado en el Centro Democrático, después de Uribe y Paola Holguín.

Era la primera vez que estaba de candidata, y me fue muy bien, a pesar de que al comienzo hasta mi esposo tenía dudas, pues no teníamos plata para gastar en una campaña”, contó.

Con esa votación llegó a Bogotá, donde prácticamente era una desconocida en su partido.

Defendiendo el Llano

Ahora en el Congreso, ella, la primera mujer senadora del Casanare, está dedicada a defender su región.

Por eso, durante la discusión del proyecto para modificar la distribución de las regalías fue una de las protagonistas. Si bien aseguró que esperaba mucho más, considera que como quedó, de todas maneras va a favorecer a las regiones petroleras, como lo es Casanare.

“Esperábamos que se dedicara más del 30 por ciento de las regalías, pero quedó en el 20 para los departamentos y el 25 por ciento para los municipios productores y portuarios”, destacó.

Pero esta llanera también ha estado liderando los temas de participación de la mujer. Por eso, ya ha realizado dos congresos de mujeres de la Orinoquia y Amazonia, en los que busca no solo su capacitación, sino empoderarlas.

La senadora igualmente jugó un papel clave para los departamentos relacionados con el bicentenario. Consiguió recursos y lideró reconocimientos.

Y la última semana ha estado dedicada organizar el primer festival artesanal y gastronómico en Yopal.

La senadora Amanda Rocío tiene claro que no todo se puede lograr desde el Congreso y que, a veces, los intereses políticos se pueden atravesar.

Pero afirma que su llegada al Senado puede servir para mostrarles a las mujeres “que podemos ser líderes y tenemos capacidades para ser ejemplo para las demás”.

POLÍTICA

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