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No vuelve al Congreso, ¿pero de la política definitivamente se retira?
Juanita Goebertus

Juanita Goebertus, representante a la cámara por Alianza Verde.

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Archivo El Tiempo

No vuelve al Congreso, ¿pero de la política definitivamente se retira?

Juanita Goebertus habló con María Isabel Rueda sobre su futuro político y el proceso de paz.

Juanita Goebertus, una de las congresistas más pilas y destacadas de la oposición, militante de los ‘verdes’, anunció que no vuelve al Congreso. ¿Por qué? Y como asesora jurídica ‘sardina’ del proceso de paz, ¿qué opina de los resultados hasta hoy?

(En contexto: ¿Por qué Juanita Goebertus no aspirará al Congreso en 2022?)

Llamó mucho la atención su sorpresivo anuncio de que no regresa al Congreso. La veíamos como una de esas personas de las generaciones jóvenes, que tenía exactamente claro para dónde iba, con una importante carrera parlamentaria...

La verdad es que desde finales del año pasado, ya había decidido que no seguiría en el Congreso cuando termine mi periodo. Así se lo había hecho saber a miembros de mi partido, y desafortunadamente se supo en medios más rápido de lo que yo hubiera querido. Me queda año y medio en el Congreso y seguiré con toda dedicación. Pero creo que puedo contribuir más desde el Ejecutivo. El país necesita un nuevo gobierno, y quiero trabajar desde allí.

¿Y cuál es el primer paso?

Contribuir a lograr esa coalición de centro y centroizquierda, para que seamos gobierno.

Es decir, el Congreso no sirve para gobernar...

Es un lugar donde se pueden dar debates con mucha altura, tapar goles y micos; donde, además de ser un partido de oposición y minoritario, hemos logrado proyectos muy bonitos, como el de transporte escolar rural, el que crea la región metropolitana entre Bogotá y Cundinamarca. Pero las transformaciones estructurales dependen del liderazgo desde el Gobierno. Quiero ayudar a que ese liderazgo exista.

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Es decir, ¿usted va a participar activamente en la próxima campaña presidencial acompañando al candidato de su partido, hasta de pronto como fórmula segunda?

Involucrada en primera línea. En la elaboración de un programa de gobierno para el partido Verde y la construcción de una coalición entre partidos de centro y centroizquierda.

¿Se contentaría con que pensaran en usted para una vicepresidencia?

No soy candidata presidencial. Lo que necesita en este momento el país es experiencia. Yo he tenido la fortuna de tener buenos maestros, me estoy formando en el servicio público, pero, sin duda, me faltaría muchísimo para asumir un cargo como ese. Creo que la fórmula vicepresidencial tiene que surgir de esa consulta interpartidista interfirmas y que, por lo tanto, quien asuma el cargo de candidato a vicepresidente (a) debería surgir de esos candidatos que compitan por la presidencia y que, por lo tanto, nos permita formar un gobierno de coalición.

¿Usted es de las que cree en el centro político?

Sin duda. Parte de la estrategia de los extremos es negar la existencia del centro. Es amplio y tiene matices. Pero ese centro existe.

(Además: Duque se declara ideológicamente como del 'puro centro')

¿Y esas alianzas en que usted está pensando, con otros movimientos, con otros partidos, con otros matices, pasan por Petro?

No, María Isabel. Yo creo que es muy importante que en una democracia existan distintas alternativas, Petro sin duda es uno de los líderes más importantes de este país, representa una manera de hacer política muy distinta de quienes estamos en el centro, o en la centroizquierda.

Sin Petro en esa fórmula, él tendrá que jugar en sus círculos...

Él tendrá que jugar por una candidatura de izquierda. Serán los ciudadanos quienes escojan quién, entre una candidatura de centro y centroizquierda, o esa candidatura de izquierda, seguramente encabezada por Petro, prefieren que pase a la segunda vuelta. Nuestra candidatura irá a consulta, sin Petro.

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¿Y en quién ha pensado como cabeza de esa posible candidatura del sector al que le está trabajando con tanto interés?

Lo primero es hablar de un programa que nos unifique. Luego, de un método para la escogencia de ese candidato. Y después, garantizar quién es ese o esa que recoja esas distintas visiones.

¿Qué candidatos tienen en el partido Verde?

Maravillosos, como Iván Marulanda, Antonio Sanguino, Sandra Ortiz, Jorge Londoño, que están en la discusión, o como Camilo Romero.

¿Y Sergio Fajardo?

Es que luego tenemos una gama de personas que están por fuera del partido Verde, pero dentro de este mismo sector. En primer lugar, Sergio Fajardo, por supuesto; Ángela María Robledo, Jorge Enrique Robledo, Juan Manuel Galán, Humberto de la Calle. Sería un sueño que alguien como Alejandro Gaviria se le midiera a participar.

Hacer un buen gobierno parte de construir una buena coalición para gobernar. Mi compromiso es traer más gente, técnica, rigurosa, conocedora de distintos temas, al Congreso. Estamos trabajando mucho con Angélica Lozano a través de la creación de la Escuela Es Con Acciones. Que vincula a ciudadanos y ciudadanas que quieran formarse, participando en escenarios como el Congreso de la República.

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Insisto en que lamento que usted no regrese al Congreso, pero quiero remontarme a cuando usted era chiquita y, más o menos, le cargaba las maletas jurídicas al asesor de Paz Sergio Jaramillo. ¿Qué piensa, cuatro años después, de lo que hay hoy?

Decidí meterme a la política electoral, justamente para defender el acuerdo de paz. Sigo convencida de que nos permitió ponerle fin a una guerra de más de cincuenta años, oportunidad que uno no puede perder. Este gobierno no ha tenido la capacidad de poner en marcha una política de seguridad territorial que se enfrente a este nuevo escenario operacional.

No entiende que el escenario cambió, tiene que hacer nuevas conformaciones de distribución de roles y misiones entre Policía y Fuerzas Militares, regular el uso de la fuerza de manera distinta, fortalecer la capacidad de administración de justicia local. Sería innegable reconocer que 13.000 excombatientes hayan dejado las armas de manera exitosa, que el 94 por ciento de ellos estén cumpliendo con el programa de reincorporación, un éxito rotundo.

Pero la firma del acuerdo de paz justamente buscaba no solamente el silenciamiento de los fusiles, sino transformar los territorios más afectados por la guerra, para que estas violencias no se repitieran.

Por eso, siempre, justamente Sergio Jaramillo ha dicho que era una agenda de no repetición del conflicto armado. Y si no tenemos un gobierno que priorice en serio, con voluntad política y con inversión de recursos, la transformación de esos territorios, la reincorporación, tomarse en serio una política de sustitución de cultivos de uso ilícito, pues difícilmente estabilizamos esos territorios.

¿Esa ventana existe?

Pero se está cerrando de manera acelerada. Por eso urge formar un gobierno de coalición que priorice la seguridad territorial y la implementación del acuerdo de paz.

Pero su exjefe, Sergio Jaramillo, dijo en reciente entrevista en EL TIEMPO que le parecía seria la forma como el gobierno actual había asumido la implementación...

Y yo por supuesto estoy de acuerdo en que la gestión del consejero Archila ha sido importante, sobre todo en un escenario profundamente hostil contra el acuerdo de paz. Y es cierto que en materia de reincorporación prorrogaron una renta básica para los excombatientes.

Pero el 70 por ciento de ellos, a hoy, no han sido vinculados a un proyecto productivo. En los programas de desarrollo con enfoque territorial se está invirtiendo el 1,52 por ciento de lo que tendríamos que invertir para poder transformar esos 170 municipios al promedio nacional, en un periodo de 15 años. Si queremos estabilizar esos territorios, tenemos que hacer mucho más de lo que él ha venido haciendo.

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Pero, para ser justos, ¿no cree que este gobierno ha corrido con unos imprevistos muy difíciles, como la pandemia, que, indudablemente, pues ha retrasado los esfuerzos; el huracán de San Andrés y Providencia, las inundaciones de la Niña?

La pandemia es, sin duda, un imprevisto. Pero este gobierno, que se eligió con las banderas del ‘No’, ha sido insistente en atacar el acuerdo de paz a nivel nacional, aunque a nivel internacional pretenda decir que lo defiende. Se dedicó a hacer objeciones a las leyes de implementación, en particular a la JEP.

No pierde oportunidad para mandar mensajes que rompen la confianza con la ciudadanía, por ejemplo, que van a retomar la aspersión aérea sin distinguir entre aquellos territorios en los cuales hubo comunidades que se comprometieron con la erradicación. De las 99.000 familias que firmaron esos acuerdos de erradicación, solo el 2,1 por ciento ha accedido a un programa productivo.

Entonces, a pesar de la pandemia, a este gobierno le han faltado voluntad política y prioridad en los recursos para la estabilización de estos territorios. Lo que no es solamente un tema de paz, sino un tema de seguridad nacional, y eso lo estamos viendo hoy, en el incremento de masacres, desplazamientos y accidentes con minas antipersona.

Hablando de seguridad, preocupa tanto la rural como la urbana. Concretamente, lo que está pasando en Bogotá desborda la percepción de inseguridad de la ciudadanía. La alcaldesa es ‘verde’. ¿A veces no le jalan por allá las orejas?

Pretender continuar con las mismas estrategias que se usaron a lo largo del conflicto armado es un error. Nos enfrentamos a un contexto operacional, tanto rural como urbano, absolutamente distinto. Necesitamos cuanto antes un liderazgo civil del Ministerio de Defensa, que tenga la capacidad, el conocimiento y el liderazgo para poder llevar a cabo una reforma del sector seguridad. Por supuesto que me preocupan dinámicas de incremento de ciertos delitos en algunas de las localidades de Bogotá.
Creo que gran parte del trabajo al que se enfrentan la alcaldesa y su secretario de Seguridad depende de poder tener una mejor interlocución con el Ministerio de Defensa, y allí, tristemente, lo que hemos encontrado, son oídos sordos e incapacidad de reconocer que tiene que haber reformas, que garanticen la seguridad ciudadana y la seguridad territorial.

¿Usted es de las que creen que en el caso de ‘Santrich’ hubo un complot?

Yo creo que hay hoy suficiente evidencia de que hubo un entrampamiento en el que participaron la embajada de Estados Unidos, la DEA, funcionarios de la Fiscalía General de la Nación, e incluso algunos sectores políticos. Esa operación en gran medida tuvo que haber estado dirigida a atacar el acuerdo de paz.

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¿Y usted cree que por esa operación hay disidencias?

Es inaceptable que ‘Santrich’ o ‘Iván Márquez’ hayan tomado la decisión de traicionar el acuerdo de paz y crear un nuevo grupo armado. Nada justifica que hoy existan disidencias en el territorio.

Y, para terminar, ¿cuando concluya su labor en el Congreso va a abrir oficina con quién?

Esto no es a punta de caudillismos. Mi trabajo está es dentro del Verde, construir en primer lugar nuestra propuesta programática y llevarla a la construcción de una coalición con otros sectores de centro y centroizquierda.

MARIA ISABEL RUEDA
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

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