¿Cómo evitar una explosión del reclutamiento forzado de menores?

¿Cómo evitar una explosión del reclutamiento forzado de menores?

El senador Roy Barreras, en entrevista con María Isabel Rueda.

Roy Barreras

Roy Barreras, senador del partido de 'la U'.

Foto:

EFE

Por: María Isabel Rueda
11 de noviembre 2019 , 10:58 p.m.

El senador Roy Barreras insiste en que la caída del ministro Botero obliga al presidente Duque a revisar su agenda y pide que el sucesor tenga la experiencia para recuperar la ‘caída’ imagen de las Fuerzas Armadas.

¿Uno gana cuando tumba a un ministro del gabinete?

Nadie gana cuando hay una estela de muertos y de víctimas y de niños y niñas que han sido bombardeados. Ni cuando hay masacres en el Cauca, o cuando hay 169 reincorporados muertos, o 244 líderes asesinados. Quizá Colombia gane si la caída del Ministro es un primer paso para que el presidente Duque le anuncie al país que abandona una agenda regresiva hacia el pasado de la guerra de la que era agente político el exministro Botero.

¿Cómo puede sostener usted que este no era un debate contra las Fuerzas Militares? Al fin y al cabo, son ellas las ejecutoras de sus denuncias…

No. El Ministro bombardeó conociendo con anticipación que había niños y niñas en condición de víctimas secuestradas por los criminales de esas disidencias, tres de ellas con denuncias del personero de Puerto Rico por abuso sexual, en lugar de liberarlas. La responsabilidad fue de él y no de ningún general.

Él dijo –y el comandante de las Fuerzas Militares lo corroboró– que no se conocía de la existencia de menores en el campamento…

Otra de las mentiras del Ministro. Existen reportes y documentos de las múltiples denuncias, mes a mes, entre otros del personero de Puerto Rico, Caquetá, que me parece un hombre valiente, al que hay que proteger, diciendo que hay niñas secuestradas y pidiendo que las liberen. Claro que sabían. Este bombardeo ocurre el 29 de agosto, exactamente 12 horas después del anuncio del disidente ‘Iván Márquez’ de alzarse en armas. Está claro que fue un operativo irresponsablemente apresurado para tratar de vender la imagen de que estaban golpeando esas disidencias. El Ministro le ocultó a Colombia, y estoy seguro de que al Presidente, esa información.

Usted acusó al Ministro de haber “bombardeado” a nueve menores. Lo que hizo el Ejército fue bombardear un campamento ilegal donde, por desgracia, había menores. ¿No son dos cosas distintas?

El Ministro sabía que había menores y fue quien ordenó que se relajaran los estándares de precisión de los ataques. Eso causa este tipo de improvisaciones y fallas de inteligencia.

¿No fue el Ministro de Defensa un chivo expiatorio de un cobro político contra el gobierno Duque?

Mi petición de moción de censura se debe a una cadena de errores y de fracasos del Ministro. La última tragedia, la de los menores, pero también porque vuelve la etapa de los ‘falsos positivos’, porque le mintió a Colombia con el asesinato de Dimar Torres y el fusilamiento por la espalda de Flower Trompeta. Porque ha engañado al país con falsas cifras de erradicación y de control de la seguridad. Una cadena de fracasos que incluye los errores de inteligencia que hicieron que el Presidente hiciera el ridículo ante el mundo.

Ni más faltaba que nos podamos resignar ante esta barbarie, ¿pero con el índice estremecedor de reclutamiento de menores no resulta casi inevitable que haya bajas, sobre todo en un bombardeo?

Puede haberlas y las ha habido. Le ha pasado hasta al ejército norteamericano en Siria. Afortunadamente, el DIH las tiene proscritas. Pero el Ministro tenía la obligación ética y política de informarle a su Presidente y no ponerlo a decir que había 15 criminales cuando él sabía que en las bolsas negras había ocho niños.

La muerte de un niño víctima de la guerra es de una crueldad y de una injusticia infinitas. Pero, según el CICR, en su guía para interpretar la noción de participación directa en las hostilidades, “existe la posibilidad de que incluso las personas civiles obligadas a participar directamente en las hostilidades, o los niños que no tienen edad legal para ser reclutados, pierdan la protección contra los ataques directos”.

El DIH dice también que es obligación de los ejércitos del mundo el principio de proporcionalidad en los ataques, que fue vulnerado.

¿Cree que después de este debate la Fuerza Aérea va a poder seguir utilizando el armamento aéreo como elemento disuasivo y ofensivo?

Los líderes sociales no se protegen con bombardeos, sino capturando a los autores intelectuales y materiales.

Y, desde luego, combatiéndolos…

De acuerdo. Pero un manejo juicioso de todas las fuerzas y de los aparatos de inteligencia permite hacer, por ejemplo, lo que antes de este bombardeo hizo el propio Ejército Nacional en San Vicente del Caguán, cuando en una operación terrestre liberó a dos niños que estaban victimizados con reclutamiento forzoso. Pero lo primero que se tiene que hacer es decir la verdad. ¿Cuál es la razón para que les haya escondido a Colombia y al Presidente durante dos meses la muerte de estos menores?

¿Si la Fuerza Aérea tiene la certeza de que alguien tan peligroso como ‘Cucho’ ha instalado un campamento militar en X lugar, y saben que está ahí, van a poder volver a bombardear?

Si hay 10 niños secuestrados no pueden bombardear…

¿Cómo saber que los hay?

Hay un aparato de inteligencia que cuesta 40 billones de pesos. Otro de los errores del ministro fue desmantelarlo. Pero, además, dividió a las Fuerzas Militares y las politizó. Un número mayoritario de oficiales cree que la victoria es la paz. Pero otro tanto, influidos por este ministro y su vieja lógica de la guerra, creen que lo que hay es que combatir a todo aquel que piense distinto.

El exministro de Defensa Luis Carlos Villegas dijo que el asesinato de líderes sociales era producto de líos de faldas, y a usted jamás se le ocurrió proponer una moción de censura contra él…

Lo repitió el ministro Botero cuando dijo que el principal problema de seguridad en una región de Colombia era que se robaban la ropa de las cuerdas. Y Villegas nunca le ocultó a Colombia un bombardeo de niños.

¿O sea que en los combates de la era de Juan Manuel Santos no hubo un solo niño dado de baja del cual no sepamos los colombianos?

Las cifras son claras. Gracias al acuerdo de paz, que desmovilizó la guerrilla más grande de América Latina, bajaron todos los índices de violencia, con todos los defectos, pero lo prefiero a la guerra perfecta.

¿Es cierto que parte de la información de su debate se la dieron los propios militares?

Muchos militares, también muchos líderes sociales y muchos funcionarios del Gobierno que estaban aterrados por los errores del Ministro.

Usted propuso que la moción de censura fuera con voto secreto. ¿Para tumbar a un ministro desde la cobardía del anonimato?

Es que el Ministro de Defensa tiene el control de los esquemas de seguridad. Pero le tengo noticias que le van a encantar por la paradoja. La semana pasada fue el Gobierno el que insistió en que hubiese voto secreto, con la esperanza de que el filibusterismo les permitiera evitar la censura. Pero también anuncié, por mandato de la bancada de ‘la U’, que el partido quería votar pública y abiertamente. Lo mismo anunciaron Germán Vargas y su partido Cambio Radical, y el Partido Liberal. Las nuevas mayorías quieren votar abiertamente.

Me gustó su posición de que luego de la renuncia del Ministro no hay necesidad de votar la moción de censura. Eso disiparía las sospechas del grado de chantaje político de algunos partidos contra el Gobierno…

Hay dos visiones. Una es: ¿para qué ensañarse con destituir a un ministro? Pero la otra visión, que yo comparto, es que cambiar a un ministro no es como cambiar un bombillo. Si el Presidente no aprovecha esta oportunidad para convocar un acuerdo nacional sobre tres temas –paz, seguridad, economía–, entonces nada habrá cambiado. Imagine usted que llegue un ministro peor que este, uno que siga siendo agente político del revisionismo de la paz y de la dialéctica amigo-enemigo de Carl Schmitt, que es la que ha defendido públicamente en el Congreso José Obdulio. Pues entonces nada habrá cambiado.

La otra versión es que usted está rabioso porque le quitaron unos sectores burocráticos, como la Esap…

Suponer que ante semejante tragedia de la masacre de unos niños todos los que me acompañaron en el debate en defensa de la vida y la paz, mi partido, ‘la U’, Cambio Radical, Vargas Lleras, el Partido Liberal, Gaviria, los ‘verdes’, los alternativos, reaccionaron por esas razones es tratar de minimizar lo que está en el fondo.

¿Y la Esap?

Es natural cuando se pierde el poder que el nuevo partido de Gobierno ocupe todas las posiciones. Claro que antes fuimos partido de Gobierno, y orgullosamente sigo siendo santista.

Pero antes creía en Uribe y antes creía en Vargas Lleras…

No es cierto, no es cierto, no es cierto, eso es un sofisma. Cuando Álvaro Uribe fue Presidente, él lo sabe, yo no voté por él porque me parecía de extrema derecha.

¿Y no colaboró con ese gobierno?

De la mano de Cambio Radical con Vargas Lleras, partido que yo ayudé a fundar en épocas de Galán. Diez millones de colombianos estábamos convencidos de que se necesitaba mano firme y fortalecimiento de las Fuerzas Militares. No voté la reelección. Como presidente de ‘la U’ trabajé de la mano de Juan Manuel Santos. Hoy, mientras mi partido se declaró de Gobierno, yo soy minoría. Si tuviera ese apetito burocrático me hubiera sumado a esa posición.

Cuando se hizo el gran debate por el reclutamiento de niños y la violencia sexual del conflicto, a usted no le vimos un papel tan protagónico en el tema como el que tiene hoy…

Le agradezco la pregunta. Largas y durísimas discusiones tuvimos en La Habana a propósito de la exigencia de la devolución de los menores. Y se logró. El Centro Democrático y concretamente la senadora María del Rosario Guerra manejan al respecto unas cifras que si no fueran tan trágicas, serían risibles. Alegan que en estos 60 años está documentado que se reclutaron 9.160 niños y solo devolvieron 171. Senadora Guerra, ¡los niños crecen, los que nacieron en 1960, hoy tienen 60 años! ¿Quieren que les devuelvan adultos mayores? Devolvieron a los niños ante el Comité de la Cruz Roja, con veeduría internacional, y Bienestar Familiar. Para que no se repitiera esa crueldad de la guerrilla fue que hicimos el acuerdo de paz.

¿Usted no teme que con este episodio aumente el reclutamiento de niños con los que los ilegales evitarían que los bombardeen?

Por supuesto, cuando resulte pertinente habrá que bombardear. Pero ante criminales de la peor calaña siempre existe el riesgo de que usen a menores de rehenes. Miserables que deben ser perseguidos. Por eso, al frente de la cartera tiene que haber alguien que tenga experiencia. El 39 % de imagen negativa de las Fuerzas Militares es el más alto de la historia, no por culpa de los generales, que obedecen órdenes, sino por culpa de las metidas de pata del Ministro y de sus engaños.

Tras tumbar al ministro Botero, ¿ahora sí Roy Barreras va enfilado hacia la presidencia de la república?

No me ponga en esas. Por ahora voy a acompañar a mi hijito de 13 años, Lorenzo, que va a lanzar una novela de ciencia ficción de 300 páginas con Planeta, porque se ganó un premio de novela. Los invito a leerla, se llama Vuelo XC247.

MARÍA ISABEL RUEDA
PARA EL TIEMPO

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.