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La agenda verde

La agenda verde

El gobierno Duque apuesta a consolidar un sello ambiental para su último tramo. 

Una de las conclusiones más relevantes de la pasada asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Barranquilla, fue el financiamiento de la agenda ambiental que ha venido desarrollando el Gobierno Nacional. El BID y Colombia definieron un plan de alrededor de 600 millones de dólares para impulsar un paquete de políticas públicas de crecimiento verde y desarrollo sostenible. Esta es una buena noticia.

La cita en la Arenosa contó con destacados resultados ‘verdes’ desde el convenio con Asocapitales para un plan de descarbonización para las ciudades colombianas, hasta el capital semilla de 20 millones de dólares para un fondo pionero de desarrollo sostenible para la región de la Amazonia. También constituyó un espacio valioso para que el Gobierno Nacional presentara las iniciativas ambientales para el último tramo de su cuatrienio.

Por ejemplo, en materia de transición energética, el país ha pasado de contar con 35 megavatios de capacidad instalada a más de mil megavatios. La meta oficial en 2022 es alcanzar los 2.500 megavatios de energías renovables. En vehículos eléctricos para las flotas de transporte público y de carga pesada, también se han registrado avances en años recientes.

Otra línea de acción ambiental desde el Ejecutivo es el programa de reforestación alrededor de la siembra de 180 millones de árboles para 2022. A finales del año pasado se cruzó la meta volante de 50 millones sembrados. El Ministerio de Ambiente cuenta con una oportunidad dorada para convocar a todos los estamentos sociales, empresariales, educativos y ambientales alrededor de sembrar árboles en todo el territorio nacional.

La sombrilla de la agenda ambiental de la Casa de Nariño es la decisión de acelerar las metas climáticas del país. El Gobierno anunció el compromiso de Colombia en la reducción del 51 por ciento de emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030. Asimismo, el presidente Duque manifestó el objetivo nacional de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.

El camino hacia la reducción del 51 por ciento de emisiones para 2030 debería convertirse en una política de Estado para la década

En sintonía con esas metas, la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC), presentada a finales del año pasado, marca la hoja de ruta climática del país para los próximos diez años. Esa actualización de los compromisos nacionales bajo el Acuerdo de París incluye 196 medidas de mitigación, adaptación y medios de implementación y acciones detalladas en sectores claves como la agricultura, transporte, energía, vivienda y comercio.

Ese camino hacia la reducción de emisiones no es tarea exclusiva del Gobierno y requiere la contribución de las empresas, los sectores productivos y los hogares. La tarea en lo que queda de la administración Duque es señalar ese camino y marcar los primeros hitos en esa senda ambiental. La reforma tributaria, cuyo texto final se conocerá la próxima semana, trae también unos impuestos verdes a los vehículos, los plásticos y los plaguicidas, así como la creación de un fondo para las acciones climáticas. Es claro que existen muchas otras problemáticas ambientales que aquejan a Colombia; por ejemplo, la deforestación, pero la agenda climática del Gobierno es ambiciosa y debe avanzar.

EDITORIAL
editorial@eltiempo.com

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