El silencio de las víctimas

El silencio de las víctimas

El 'contramonumento' es una oportunidad para recordar que podemos empezar un país diferente.

Por: EDITORIAL
12 de diciembre 2018 , 08:51 p.m.

En el centro histórico de Bogotá, a unas cuadras de los lugares donde sucedieron el grito de independencia, el levantamiento de la República, el crimen de Rafael Uribe Uribe, el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, la toma del Palacio de Justicia, se encuentra hoy –en una casa en ruinas en la carrera 7.ª n.° 6B-30– lo que la brillante artista colombiana Doris Salcedo ha decidido llamar su ‘contramonumento’.

No es una estatua conmemorativa con una plaquita en su base, que habría sido lo obvio, sino tres estremecedoras salas ideadas para instalar obras de arte y construidas sobre un piso hecho a partir de la fundición de miles y miles de las armas que las antiguas Farc entregaron en cumplimiento de los acuerdos de paz firmados hace dos años.

Pisar ese lugar, que es una suma de losas cenicientas y rugosas hechas con 37 toneladas de armas –y martilladas por mujeres víctimas de la violencia sexual durante la guerra contra las Farc–, es algo semejante a comenzar de nuevo sobre la base de aquella confrontación degradada en este país en los últimos cincuenta años, pero es también hallar un espacio libre de ruido para escuchar los relatos de las víctimas.

Y asimismo es, de cierto modo, hallar un espacio en el país y en su capital que recuerde a todos los colombianos que ni los acuerdos de paz, ni la dejación de las armas ni la llegada a la sociedad de más de ocho mil guerrilleros fueron una ilusión, sino un enorme logro de la resistencia y la vocación a la redención del pueblo colombiano.

El ‘contramonumento’, de Doris Salcedo, que ella ha llamado Fragmentos, pues pretende ser un espacio para recibir todas las historias de todas las víctimas y todos los excombatientes de una de nuestras peores guerras, es una oportunidad para recordar que estamos ante una buena oportunidad para empezar un país diferente. Para no olvidar que esa paz sí empezó y sí logró transformaciones en varias regiones, y es el tiempo, entonces, de conocer los pormenores de la guerra.

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