El nuevo contralor

El nuevo contralor

Una elección clave. El nuevo jefe de la entidad de control fiscal tiene grandes responsabilidades.

Por: Editorial
19 de agosto 2018 , 10:48 p.m.

En una coyuntura marcada por el consenso respecto a que la lucha contra corrupción es el gran desafío que debe afrontar esta sociedad, la elección del nuevo contralor general, que tendrá lugar hoy en el Congreso de la República, cobra especial importancia.

Se trató de un proceso al cual se le quiso dar en su comienzo un carácter más meritocrático que político, esfuerzo que al final flaqueó. En la recta final fue evidente que, una vez más, la escogencia del responsable del control fiscal terminó convertida en una intensa pugna política. Con todo, hay que decir que las pruebas hechas a los candidatos, esta vez por la Universidad Industrial de Santander, lograron que la preocupación por las aptitudes e idoneidad de los aspirantes estuviera vigente hasta el final.

Hay que destacar también la decisión del presidente Iván Duque de no inmiscuirse en el proceso. Es sano para la democracia y su sistema de frenos y contrapesos que se respete la independencia de las ramas y, en este caso puntual, que la cabeza del Ejecutivo no incida en la escogencia de quienes tienen el deber constitucional de ejercer control sobre el funcionamiento de las entidades estatales.

Así las cosas, quien resulte ganador en la votación de hoy deberá tener muy presente su deber de ‘ingratitud’, aunque suene raro decirlo. Porque es fundamental para que su gestión sea exitosa, como el país entero lo clama, que, una vez asuma sus funciones, haga tabula rasa con el pasado. Esto implica, sobre todo, despolitizar la entidad. Como lo indicó el estudio de la Universidad Externado, que comentábamos ayer aquí, erradicar de los entes de control la politiquería es un paso imprescindible en el camino de la lucha contra el flagelo de la corrupción. Ya que se toca el tema del control fiscal, en lo que concierne a las contralorías regionales, estas tendrán que despolitizarse y funcionar de manera eficaz, bajo criterios técnicos, si pretenden sobrevivir.

Es fundamental que quien
resulte elegido haga ‘tabula rasa’ con el pasado. Esto implica, sobre todo, despolitizar
la entidad

Es fundamental así mismo, de cara a los cuatro años que vienen, que la Contraloría atienda recomendaciones que hacen expertos, como la de poner la lupa a grandes programas y proyectos, lo que implica priorizar ciertos frentes en donde será mayor el impacto del control fiscal; lograr que quienes hacen las auditorías tengan la debida capacitación y certificación como auditores y seguir por la senda de la coordinación con Fiscalía y Procuraduría para que las anomalías detectadas puedan ser sancionadas también desde lo penal y disciplinario, cuando haya lugar, y así los corruptos sientan, dicho coloquialmente, pasos de animal grande.

Esta es una elección clave. El nuevo contralor tiene una de las mayores responsabilidades nacionales. Él debe saber que hoy, más que nunca, la opinión está dispuesta a fiscalizar su gestión. Y tiene que enviar mensajes contundentes desde las primeras de cambio en el sentido de que su único compromiso es con los deberes que la Constitución consagra para su cargo, y así despejar cualquier duda sobre la capacidad de nuestra democracia para ponerles coto, desde sus instituciones, a las amenazas que la acechan.

EDITORIAL
editorial@eltiempo.com

MÁS EDITORIALES

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.