Defender las murallas

Defender las murallas

Cartagena sigue siendo una joya, y es lógico que su gente defienda sus murallas como a su casa.

Por: EDITORIAL 
11 de enero 2019 , 09:00 p.m.

Si algo ha demostrado la reciente polémica por la delicada intervención del baluarte de San José, en las murallas de Cartagena, es que los símbolos de la capital de Bolívar siguen siendo defendidos por su pueblo como se defiende el patrimonio de todos. Sin embargo, aun cuando a algunos les dé a pensar que las decisiones claves de la ciudad amurallada siguen tomándose desde las frías oficinas cachacas, aun cuando se reclame, con razón, una mayor socialización a la hora de modificar los monumentos que cuentan nuestras historias, es claro que no ha habido malas intenciones ni secretos inexplicables en las decisiones del Ministerio de Cultura.

Si acaso el olvido momentáneo de lo personal que ha sido, es y será para los cartageneros todo lo que tiene que ver con la vieja Cartagena.

Quiso el Ministerio recuperar los respiraderos de dos fortificaciones –dos casamatas gemelas, dos depósitos– del baluarte de San José que estaban atrancados de tierra, de salitre y de humedad, y lo logró. Y, en el empeño de montar un par de cocinas en aquellos lugares que algún día sirvieron de bodegas de armas, con el objeto de preservar y promocionar las comidas tradicionales de la diáspora africana, instaló también un extractor de olores y una reja de ventilación. Pero lo cierto es que, como de inmediato enfurecieron a la comunidad, aquellos armatostes fueron desinstalados en otra muestra de buena voluntad.

Quizás se entendió tarde, pero se entendió: que a pesar de las malas administraciones, y de los liderazgos que han llenado de desilusiones a la ciudadanía, Cartagena sigue siendo una joya de Colombia, y es lógico y esperanzador que su gente defienda los vericuetos de sus murallas como a su propia casa.

En el misterioso baluarte de San José, que cumple siglos de reparaciones, está viva aún la historia de Colombia: las embarcaciones, las batallas, las arengas. Es importante e inevitable contar con la comunidad a la hora de intervenirlo.

editorial@eltiempo.com

MÁS EDITORIALES

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.