Secciones
Síguenos en:
Decisión crucial

Decisión crucial

La Corte debe tener en la mira hoy el interés general, que es preservar la salud de la economía.

Es válido afirmar que los ojos de buena parte del país se concentran hoy en la Corte Constitucional, que, tras semanas de análisis y deliberaciones, se apresta a decidir con respecto a la exequibilidad de la Ley 1943 de 2018, más conocida como ley de financiamiento. Debido a una serie de demandas, el alto tribunal tiene en sus manos la posibilidad de rechazar en forma total o parcial el texto aprobado por el Congreso en su momento, así como de darle luz verde al articulado.

Ojalá la opción escogida sea esta última. Más allá del peso de los argumentos según los cuales la Cámara de Representantes no hizo su tarea en forma juiciosa o se castigó de manera inequitativa a determinados sectores, el daño para la economía sería significativo en caso de que el fallo nos regrese al pasado. Lo que el país necesita en las circunstancias actuales es pasar la página y seguir adelante, sobre todo cuando en el frente externo se acumulan nubarrones muy oscuros.

Ayer, sin ir más lejos, el Fondo Monetario Internacional dio a conocer su más reciente ejercicio de proyecciones. Según la entidad multilateral, el producto interno bruto global registrará una expansión de apenas 3 por ciento este año, la tasa más baja desde la recesión de finales de la década pasada. La guerra comercial que sostienen Estados Unidos y China es la principal causante de una notoria incertidumbre.

Aunque en el corto plazo aumentarían los recaudos, es mayor el daño que a la
postre sufrirían las finanzas públicas

En medio de tan complejo entorno, Colombia se puede dar por bien servida. Las señales más recientes sugieren que hay un aumento de la actividad económica interna, gracias al buen comportamiento del consumo de los hogares y a un repunte de la inversión empresarial. Sin desconocer que el desempleo es un dolor de cabeza mayúsculo, la manera de superarlo es creciendo más y no menos.

Bien reza el dicho: las comparaciones son odiosas, pero hay que hacerlas. Según el FMI, la expansión prevista de América Latina y el Caribe apenas sería de 0,2 por ciento en 2019, un guarismo inferior al del aumento de la población. En contraste, el Banco de la República calcula que el aparato productivo colombiano alcanzaría un alza de 3,2 por ciento, lo cual nos ubica en la vanguardia regional.

Sin embargo, un buen cierre de año se vería en serio peligro si la Corte opta por decretar la inexequibilidad de la ley de marras. De un lado hay incontables decisiones que se tomaron de buena fe, con base en unas reglas de juego que buscan mejorar la competitividad tributaria de un país en donde la actividad privada está sujeta a más cargas que en el resto del hemisferio. Del otro está el punto de la sostenibilidad fiscal, que es absolutamente fundamental. Al respecto, no falta quien afirme que los recaudos aumentarían bajo el régimen anterior, porque las tarifas son más elevadas. Aunque cierta en el corto plazo, dicha visión es miope. Como lo demostró Fedesarrollo en un escrito, es mayor el daño que sufrirían las finanzas públicas si el crecimiento cae en 0,8 por ciento anual de manera permanente.

Debido a ello, el alto tribunal debe tener en la mira el interés general, que consiste en preservar la salud de la economía. Inestabilidad jurídica es lo que menos necesita Colombia en el mundo de hoy.

editorial@eltiempo.com

MÁS EDITORIALES

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.