Abrirles sus espacios

Abrirles sus espacios

Encuesta latinoamericana a jóvenes muestra datos que deben tenerse en cuenta para hacer políticas.

Por: Editorial
05 de mayo 2019 , 10:57 p.m.

En un país que se envejece a pasos agigantados, resulta vital tomar en serio la visión de los jóvenes, pues son ellos quienes en poco tiempo tendrán las riendas de una sociedad que, a juzgar por lo que estos manifiestan, tiende a desconocerlos de plano.

No en vano claman para que se respeten los derechos humanos, se detengan las agresiones contra los recursos naturales, se frenen los abusos del poder y se propenda a un mundo en el que quepan todos, a pesar de sus diferencias. Son manifestaciones que en esencia rechazan el orden adulto reinante en el planeta.

Y no se trata de expresiones pasajeras, sino de evoluciones sociales y culturales marcadas por drásticos cambios entre generaciones que piden vía para consolidar sus preceptos, antes que adaptarse pasivamente a las imposiciones de sus antecesores.

Basta ver los resultados de la Encuesta Intergeneracional Latinoamericana, realizada por el Grupo de Diarios de América (GDA), que analizó 4.667 encuestas digitales hechas en los 11 países que conforman la red de esta organización, con el objetivo de identificar la opinión del continente sobre temas políticos, sociales, de igualdad, religión, información y economía, para comprobar que el escepticismo y la discriminación entre los llamados ‘centennials’ y ‘millennials’ están lejos de ser sentimientos aislados y, por el contrario, campean en toda la región.

Aunque la desconfianza en sus gobiernos y su aguda visión de la realidad basadas en el equilibrio y un nivel mayor de conciencia social contrastan con las escasas habilidades juveniles para relacionarse personalmente, es claro que su inherencia con la era digital les facilita la interacción global para comprometerse a favor de un mundo mejor, condiciones que los desmarcan de sus propios padres y maestros y que invitan a no mirarse con desdén.

Como tampoco que, por causa de la fragilidad y los escándalos institucionales, dichas generaciones se manifiesten apáticas ante la religión, los partidos políticos tradicionales y los gobiernos convencionales, al punto de que se declaran, en su mayoría, según la encuesta, espirituales –no católicos–, con tendencias de izquierda y en franca oposición a la corrupción que rodea al poder y la violencia –de todo tipo– que desde esos mismos espacios se genera.

Ahora, por el lado de los valores, la honestidad y la libertad, son preceptos supremos con los que se identifican, seguidos de cerca por la solidaridad, la diversidad y el compromiso con la productividad, en un listado refrendado por un concepto simple de felicidad: vivir en armonía.

La muestra es importante y merece tenerse en cuenta, pues, además, tiene representantes de todos los estratos y la referencia obligada con las opiniones de los demás grupos de edad, lo que la convierte en un elemento fundamental de análisis a la hora de hacer políticas y de pensar en la sociedad del mañana cercano.

Aquí no queda más que decir: los jóvenes, con sus razones, reclaman sus espacios en todos los ámbitos desde los que se les construye el futuro y hasta se piensa por ellos. Concedérselos en toda su extensión tal vez sea un buen antídoto para muchos males de hoy.

EDITORIAL
editorial@eltiempo.com

Empodera tu conocimiento

MÁS EDITORIALES

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.