Secciones
Síguenos en:
Cuando lo digital nos deshumaniza

Cuando lo digital nos deshumaniza

Se la pasa uno hablando de lo digital todo el tiempo y se olvida a veces la persona que está al lado

19 de julio 2021 , 08:48 p. m.

Ahora todo es digital: transformación digital, ecosistema digital, mercadeo digital, estrategia digital... Se repite la palabra dondequiera que vayas y de a poco —y casi sin excepción— quedamos inmersos en ese mundo ‘digital’ que absorbe nuestros tiempos.

Así van pasando de forma inadvertida cosas que en el pasado se pudieron imaginar absolutamente increíbles. ¿Escucharon, por ejemplo, la noticia sobre la venta de vuelos comerciales espaciales? Del sueño de la playa estamos ya en el sueño del espacio; de nadar en el mar a flotar en la ingravidez. Nos enteramos de esto en la web, las redes sociales, grupos de Telegram, WhatsApp y todo ese ecosistema digital que nos mantiene adictos al consumo de información.

¿Sabían que en el futuro habrá menos bebés y más gente bancarizada? El empoderamiento de la mujer y el hecho de que estén más informadas se ha venido convirtiendo en una razón para que no deseen ser madres. ¿Qué les espera a nuestros hijos? El mío apenas tiene dos y ya empezó a dominar el teléfono móvil. No hay ninguna novedad en ello; estas generaciones y las próximas estarán absolutamente digitalizadas. El que no tenga un celular será visto como nosotros, los de 40 años, vemos a esas tribus ignotas en National Geographic.

Pienso en esto mientras manejo. Escucho noticias —un hábito que bien puede considerarse vicio—. El bluetooth del celular está conectado al carro. Entra una llamada, la contesto y cuando cuelgo ha cambiado la emisora (la verdad es que no sé por qué siempre pasa eso). El locutor le dice a su audiencia musical que tenga cuidado con las redes sociales porque están inundadas de noticias falsas sobre la vacunación, que nos fijemos bien ¡qué diablos es lo que hacemos con el celular!

Ese día preciso es el de mi vacuna. Muchos viajaron a Estados Unidos para aplicarse la de Janssen. Yo estoy en el Mallplaza, un centro comercial con nombre gringo que antes se llamaba centro comercial Calima. Mientras hago la fila al aire libre —a 13 grados centígrados, según Google— llamo a mi hermano vía WhatsApp. Luego envío desde el celular un par de correos de trabajo. Chateo. Abro un sinnúmero de aplicaciones mientras pasa el tiempo. Nótese que ya nadie puede esperar una cita o algo sin revisar su teléfono.

Ya sentado en el interior del centro comercial, me dicen que debo llenar un formulario impreso. A mi lado derecho está sentado un señor que cruza palabras cortas con su mujer. Supongo que son del Pacífico por su acento y color. El hombre se llama José Francisco y no sabe escribir ni leer. La mujer que reparte los formularios lo ayuda: le hace las preguntas, pero el proceso no avanza. El hombre no contesta, hace muecas y su mujer como que se amarga, creo. Entonces él saca su teléfono celular de vieja generación y muestra una foto con sus datos básicos, como dirección, número de cédula, etc. La funcionaria que lo ayuda copia los datos y le pide que firme nomás el papel, pero incluso así hay dificultad: no sabe cómo firmar y lo expresa meneando su cabeza de izquierda a derecha. Su mujer sale al rescate y le ordena que raye lo que sea, tal cual sucede.

Me sentí avergonzado, por mí. La verdad es que he pensado varias veces la respuesta estos días. Se la pasa uno hablando de lo digital todo el tiempo y se te olvida a veces la persona que está a tu lado. ¿Acaso sí estamos ayudando a la gente que más lo necesita o simplemente ya no podemos escapar de este afán digital que tanto nos encanta? Uno es demasiado afortunado en esta vida, me digo a cada rato. Y me regaño advirtiendo que eso de ‘digital’ no vale nada si no les sirve de verdad a las personas más vulnerables. Hay que hacer aún muchos esfuerzos para que el avance tecnológico no aumente las brechas entre generaciones y las clases sociales de este país.

JAVIER BORDA DÍAZ
En Twitter: @javieraborda

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.