La información es un bien esencial y el periodismo, un servicio

La información es un bien esencial y el periodismo, un servicio

En los medios de información profesionales debe primar siempre su más pura oferta de valor.

09 de septiembre 2020 , 09:25 p. m.

La era de la información y el conocimiento que define al mundo actual es un hito en la historia humana derivado de la convergencia de proezas como el Estado de derecho, la democracia, la ciencia, la tecnología y la globalización, habiéndose necesitado milenios y billones de vidas para llegar a él.

Y, aunque a nadie le podría caber en la cabeza regresar –sin ir tantos siglos atrás– al oscurantismo, la Inquisición o a cualquier tiempo determinado por la ignorancia, el aislamiento y la incomunicación, un hito así hoy se da por descontado, no se valora conscientemente, y el riesgo de su menoscabo se subestima.

Esta era en verdad es menos ilustrada de lo que debería; a veces parece más una nueva era de la ignorancia no obstante la revolución tecnológica, con muchas herramientas de acceso a datos y a mucha basura, pero de muy poca profundidad y conocimiento, perezosa y con bastante desapego a la verdad o indiferencia frente a la mentira.

La posesión de dispositivos que pueden conducir a información no conlleva comprensión ni aprendizaje; la masividad privilegia la cantidad sobre la calidad y conduce a confusión y superficialidad; y la inmediatez obsesiva induce seudoconocimientos efímeros y emocionales.

Los retos educativos en estas materias son enormes, como la necesidad de legitimar, estimular y promover fuentes de información y conocimiento autorizadas, versadas e idóneas. El descuido de estos retos engendra una nueva forma de analfabetismo y el desaprovechamiento del hito, el abono para la mengua paulatina de un derecho sagrado: conocer la verdad.

Para la demanda de bienes y servicios prima la relación costo-beneficio, y en su entorno competitivo la información autorizada, versada e idónea también tiene que evidenciar su oferta de valor, y es ahí donde se tienen que enfocar los medios y el periodismo. La preferencia por la ignorancia y la ligereza emocional es la mejor opción para intereses innobles contra los cuales, sin duda, siempre será muy difícil competir con nobles intenciones.

Esta oferta debe ser plural y transparente en su orientación, matices y propósitos. Y si realmente es una oferta periodística, la renovación constante de sus compromisos con los valores del periodismo debe ser manifiesta, para que la información sea cierta, clara y útil. Así es como la información es un bien esencial; el periodismo, un servicio, y los medios, la forma organizada para garantizar su prestación profesional.

Son legítimas otras formas de expresión y entretenimiento y de altísima demanda, pero en las empresas de medios de información profesionales debe primar siempre su más pura oferta de valor, no agendas personales u ocultas, conflictos de intereses ni egos que se antepongan a la misión informativa que corresponde a la verdadera vocación periodística.

Esto desdice del periodismo y contamina una industria que, en razón de lo que está llamada a hacer, no se puede permitir menguas ni cuestionamientos sobre su vigencia, relevancia y supervivencia.

Werner Zitzmann
Director Ejecutivo de Ami, Asociación Colombiana de Medios de Información

Más de Werner Zitzmann

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.