¿Por qué nos persiguen?

¿Por qué nos persiguen?

En este camino de liderazgo, y desde que tengo memoria, me ha tocado vivir la guerra.

28 de mayo 2019 , 08:22 p.m.

Tengo el honor de ceder este espacio a Waira Nina Jacanamijoy Mutumbajoy, artista y lideresa del pueblo inga de la comunidad de Yurayaco de la Asociación Tandachiriduinganukun. Florence Thomas. #UnLiderEnMiLugar

* * * * *

Yo Nací en Yurayaco, municipio de San José del Fragua, departamento del Caquetá, tierra de mi abuelo el Indio Apolinar; hija de Roberto Ignacio Jacanamijoy y Natividad Mutumbajoy. Desde mi infancia, ellos me trasmitieron el servicio y el amor para liderar procesos comunitarios con la guía de la medicina tradicional. En este camino de liderazgo, y desde que tengo memoria, me ha tocado vivir la guerra y la persecución, en el silencio, la desesperación, los temores, la indignación, la cobardía, la rabia y el odio.

Sin embargo, cuando escuché que se firmaba la paz en La Habana sentí el regreso del canto en mi espíritu y veía a los niños de Yachaikury correr al río, a la chagra, y a las familias con una sonrisa de felicidad. Decía la abuela: “Ahora podremos prender la Tulpa en la Noche, podremos ir a coger peces y traer del Monte algún animal para nuestra comida”. Pero hoy, de nuevo, me pregunta: ¿Por qué nos persiguen a nosotros los indígenas?

Waira, hay que pedirle al presidente Duque que no nos mande a perseguirnos y quitar nuestras riquezas.

Nuestra riqueza son nuestros territorios; ahí lo tenemos todo, pero a la fuerza quieren hacer carreteras, explorar el petróleo, meter ganadería, sacar nuestra madera, cuando a nadie le hacemos daño; solo cuidamos, conservamos y amamos lo que hemos heredado como regalo de la Tierra. A cambio, recibimos amenazas, suicidios, persecución y despojo, cuando lo que hemos hecho es cuidar, amar, respetar los tres mundos como pueblo culturalmente aferrada al ALPA AWAMA.

Claro, abuela, los que vivimos aquí en el territorio pensamos al revés de los que gobiernan nuestro país. Y pensar al revés para mí es hacer lo que siempre hemos hecho, lo que nos han enseñado todos los abuelos, las abuelas, es decir, proteger la vida y la existencia de los tres mundos: el mundo de lo invisible, donde habitan nuestros espíritus de arriba, el agua, el aire, las estrellas, el Sol, la Luna. El ALPA CHAUPIPI, mundo de los visibles-invisibles donde habitamos todos, mujeres y hombres, agua, espíritus, montañas, animales, aves, plantas fuerza espiritual; y el ALPA UKUMA-UKUTA, sitio donde se encuentran, debajo de la tierra, los minerales, el agua, las raíces del vientre del ALPA CHAUPIPI.

Vemos con preocupación nuestro futuro y nuestra existencia, tanto de nuestras lideresas y líderes sociales, docentes como de las futuras generaciones.

Ahora, este mandato y compromiso de nuestros ancestros lo venimos desarrollando y caminando con los saberes enfocados en nuestro plan estratégico de vida, con la educación, aprendiendo cada día en Yachaikury la salud y la medicina tradicional, aplicando nuestros códigos de ética como médicos, médicas y aprendices por caminos de la selva; socializando nuestros valores culturales y articulando procesos de amor. También desde la agricultura ancestral, haciendo germinar semillas que garanticen la vida y reforestando desiertos descubiertos por la minería, ganadería, tala indiscriminada; y desde el territorio como indiwasikamas guardianes. Desde la cultura y el arte como máxima expresión del sentir de lo que somos y hacemos. Desde la mujer, como tejedoras y gestoras de vida.

Todo este plan de vida, sueños y perspectivas se encuentra gravemente amenazado con las nuevas estrategias de resurgimiento de la guerra sobre la persecución a nuestros procesos políticos organizativos. Vemos con preocupación nuestro futuro y nuestra existencia, tanto de nuestras lideresas y líderes sociales, docentes como de las futuras generaciones. “Waira, hay que pedirle al presidente Duque que no nos mande a perseguirnos y quitar nuestras riquezas. Escríbele a ese señor que manda en Colombia y conoce algo de letras”, me dice la abuela. ¿Y qué le diré yo a Duque? “Dile que implemente la paz de manera integral en nuestros territorios”.

Sal de la rutina

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.