Javier Darío y sus lecciones de vida

Javier Darío y sus lecciones de vida

Javier Darío Restrepo era mucho más que un periodista; era en realidad un humanista.

Por: Vladdo
08 de octubre 2019 , 07:00 p.m.

Pocas veces en la vida profesional se cruza uno con personajes de la talla de Javier Darío Restrepo, periodista íntegro, agudo, contundente, cálido y, sobre todo, sencillo. La sorpresiva muerte de este maestro del periodismo colombiano y continental se produjo solo unos días después de participar en las sesiones del festival de periodismo que cada año por esta época organiza en la ciudad de Medellín la Fundación Gabo, entidad a la cual le prestó valiosos servicios como docente y consultor, y de la que también fue un guía insuperable.

Javier Darío fue uno de esos periodistas que, no obstante tener innegables méritos y capacidades para dirigir cualquier medio, prefirió cambiar los privilegios de las altas dignidades por la disciplina de la reportería y el rigor de la investigación. La mayor parte de su dilatada carrera fue, como suele decirse en nuestro medio, un orgulloso y laborioso ‘cargaladrillos’. Así lo conocí, a finales de la década de los 80, cuando daba mis primeros pasos por las salas de redacción y él era ya un consagrado periodista del Noticiero 24 Horas.

Pero a pesar de sus grandes logros y sus innumerables premios, Javier Darío demostró que era mucho más que un periodista; era en realidad un humanista que, después de su formación religiosa y de ejercer varios años el sacerdocio, encontró en el periodismo su verdadera vocación.

Las lecciones del gran maestro no sólo deben servirnos para ser mejores periodistas, sino mejores personas

Luego de su destacado paso por las pantallas de la televisión y las páginas de la prensa escrita (fue también defensor del lector de este periódico), Javier Darío se consagró al estudio, el análisis y la promoción de la ética periodística, mucho antes de la era de la desinformación y las fake news. Fue un guardián de la independencia de los periodistas, a los que a la vez les inculcaba y recomendaba unos altos estándares de profesionalismo e integridad. Sin creerse el dueño de la verdad y sin dejarse tentar por la vanidad ni el autobombo, siempre nos hacía ver que el periodismo no era un privilegio, sino un servicio, e insistía en que lo importante en esta profesión es buscar la verdad antes que los aplausos.

Vale la pena detenerse en este último aspecto, pues cada vez vemos más periodistas y medios empeñados en conseguir likes a como dé lugar, acudiendo a maniobras desesperadas con tal de imponer un hashtag –así sea dejando en un segundo plano la calidad de la información–, para volverse tema de conversación en las redes sociales. Se ven, incluso, casos de periodistas que interrumpen un espacio noticioso o cortan una entrevista “para informar a toda la audiencia que en estos momentos somos la tendencia número uno a nivel nacional”. Es un espectáculo lamentable, protagonizado por colegas a los que las lecciones de Javier Darío les entraban por un oído y les salían por el otro.

Tras la partida del gran maestro, los que trabajamos en los medios tenemos el deber de desempolvar y poner en práctica sus enseñanzas no solo para ser mejores periodistas, sino mejores personas.

* * *

Colofón. Luego de un año del asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi siguen sin resolverse muchas dudas; varias de las cuales apuntan a la posible responsabilidad del príncipe Mohamed bin Salman, acusado de estar detrás del espantoso crimen, ocurrido en el consulado de su país en Estambul el 2 de octubre de 2018. En este triste aniversario también ha salido a relucir la hipocresía de varios gobiernos de Occidente, que, no obstante declarase defensores de la democracia y de la libertad de prensa, no han tomado ninguna acción en contra del régimen saudita, Estado que no se distingue propiamente por la observancia de los derechos humanos. Una vez más queda en evidencia que por encima de cualquier interés humanitario están los intereses políticos y, sobre todo, los económicos. ¡Qué vergüenza!

puntoyaparte@vladdo.com

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.