El discreto encanto de la cocina

El discreto encanto de la cocina

La cocina distrae y entretiene, pero definitivamente es muy desagradecida, como dicen las mamás.

Por: Vladdo
20 de octubre 2020 , 09:25 p. m.

Sin duda, la pandemia ha sido una etapa de descubrimientos. Y no me refiero a los hallazgos de nuevos servicios en línea, ni a compras a domicilio ni a series vía streaming. Hablo de la cantidad de objetos que teníamos al alcance de la mano y de los cuales no nos habíamos percatado en muchos años. O de numerosas actividades que antaño eran comunes en las casas, pero que con el paso del tiempo han sido desplazadas por la tecnología, que cada día gana más espacio en los hogares.

Conozco, por ejemplo, el caso de un amigo que no armaba rompecabezas desde su tierna infancia y que hoy anda metido de cabeza en este pasatiempo. Por influencia de su esposa, desde que les tocó quedarse encerrados con su hijo, retomaron esa afición como un divertido plan de familia. Al contrario de los que armaba en su niñez, que eran muy elementales, estos rompecabezas sí son ‘serios’ y están compuestos por centenares y hasta miles de piezas que él y su mujer arman pacientemente al son de la música o de un pódcast y mientras disfrutan de algún trago, en este retiro ‘obliguntario’. Y sé que ellos no son casos aislados; son muchas los que se han convertido en expertos en reconocer los diferentes tonos de un cielo azul o, peor aún, las gamas de verde de una montaña llena de árboles idénticos. Admiro tanta paciencia.

Otros han descubierto actividades como la culinaria y resolvieron darle rienda a la imaginación, siguiendo recetas de amigos y familiares, buscando ideas en libros de cocina o tutoriales en las redes sociales e, incluso, tomando clases con cocineros profesionales que están haciendo su agosto desde marzo, gracias a la magia de la virtualidad.

He aprendido no solo a entender y apreciar mejor el trabajo de quienes se ganan la vida alrededor de una estufa, sino a saborear mejor cada bocado que disfruto en mi casa o en algún restaurante.

En este punto debo confesar que, aunque no soy el más avezado cocinero, no les tengo miedo a los fogones y aunque no he tomado clases de cocina, sí he hecho muchos ensayos culinarios, la mayoría de los cuales han dado buenos resultados. Las improvisaciones han incluido desde pescado y carnes hasta diferentes clases de arroz, pasando por ensaladas y algunos platos de la comida tradicional colombiana. Yo creo que en la cocina la estética juega un papel fundamental y cuando un plato se ve bien, por lo general sabe bien, aunque seguramente debe haber excepciones.

Otra cosa divertida de incursionar en la cocina son los descubrimientos de los que hablaba antes. ¿Se han dado cuenta de la cantidad de aparatos que puede haber en una alacena o en los cajones que hay debajo del lavaplatos o de la estufa? Hay instrumentos para pelar, para picar, para rallar, para mezclar, para limpiar... Como si fuera poco, hay gadgets, utensilios eléctricos, mecánicos y de pilas, que pueden hacer sentir a cualquiera como si estuviera en una juguetería.

Es innegable que la cocina distrae y entretiene, pero definitivamente es muy desagradecida, como dicen las mamás, porque todo se desarregla en un abrir y cerrar de ojos y si uno no se organiza, bien puede terminar inundado de loza, cubiertos y trastos, que tienen la virtud de multiplicarse sin que uno se dé cuenta. Además, cocinar es una labor que exige un tiempo del cual uno no dispone todos los días, sobre todo cuando uno mismo tiene que responder por los tres ‘golpes’ de rigor. No hay nada más deprimente que estar lavando la loza del desayuno y caer en la cuenta de que toca hacer el almuerzo. Y además hay que sacar espacio para cumplir con todos los otros deberes de la casa, que ahora se mezclan ineludiblemente con las obligaciones académicas o laborales.

No voy a presumir de que en esta pandemia me he vuelto chef o experto en gastronomía, pero lo que sí puedo decir es que en estos meses he aprendido no solo a entender y apreciar mejor el trabajo de quienes se ganan la vida alrededor de una estufa, sino a saborear mejor cada bocado que disfruto en mi casa o en algún restaurante.

Vladdo
puntoyaparte@vladdo.com

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