Diplomacia a ‘trumpicones’

Diplomacia a ‘trumpicones’

Ahora los supuestos aliados de Estados Unidos son tratados como si fueran sus peores enemigos.

Por: Vladdo
18 de julio 2018 , 12:00 a.m.

A pesar del autobombo que Donald Trump les hace a sus giras internacionales, lo cierto es que aparte de las fotos cada vez menos históricas, no tiene mucho más que mostrar. A comienzos de junio salió de la reunión del G-7 en Canadá dando un portazo e insultando al anfitrión, Justin Trudeau. Los desobligantes calificativos contra el primer ministro canadiense fueron el epílogo de una malograda cumbre en la cual el desagradable presidente hizo hasta lo imposible por fastidiar a los supuestos aliados de Estados Unidos, a quienes él trata como si fueran sus más acérrimos enemigos.

De dicha cita partió para Singapur a encontrarse con Kim Jong-un, ese pequeño tirano que hasta hace poco era una amenaza mundial y al que Trump cree que dejó convertido en un amigo, luego de una reunión más parecida a una tertulia de compadres que a una cumbre de jefes de Estado y en la cual el norcoreano no adquirió ningún compromiso concreto en materia de seguridad ni de respeto a los derechos humanos ni de apertura democrática... Nada.

Con esas imágenes todavía frescas en la memoria de la opinión pública, Trump llegó la semana pasada a la cumbre de la Otán en Bruselas, donde –tal y como era de esperarse– se despachó de nuevo contra los otrora socios incondicionales del Tío Sam, a los que el magnate insiste en patear una y otra vez. Su bochornosa conducta en Bélgica fue apenas el preludio de una serie de eventos desafortunados en los cuales el patético Donald terminó ensañándose con las mujeres más influyentes de Europa.

En su cita con la reina Isabel, Trump quedó en ridículo, luego de hacer caso omiso de las normas más elementales de protocolo, empezando por su falta de puntualidad.

Ya desde antes de llegar a Bruselas la había emprendido contra Angela Merkel, cuyas políticas atacó con virulencia. Primero, basado en unos datos sacados de la manga, denunció que la inseguridad en Alemania estaba disparada, según él, por culpa de los inmigrantes. No contento con eso, ya en Bélgica, fustigó de nuevo a Merkel por comprarle gas a Rusia y por el reducido presupuesto militar de Alemania.

Al término de la cumbre de la Otán, Trump llegó de visita a Londres, donde se refirió en términos muy poco amistosos a Theresa May por la forma como ha manejado el brexit. Sus declaraciones fueron publicadas en una entrevista con el periódico sensacionalista The Sun, y, aunque luego trató de matizarlas, los políticos británicos lo molieron a palos mientras se solidarizaban con la primera ministra.

Para completar la faena, Trump volvió a sus andanzas en su cita con la reina Isabel II, donde quedó en ridículo, luego de hacer caso omiso de las normas más elementales de protocolo, empezando por su falta de puntualidad. Con su estilo chabacano, llegó con un retraso de más diez minutos e hizo gala de una pedantería y mala educación poco frecuentes en encuentros de ese nivel.

Lo peor de todo es que un par de días después de sus exhibiciones de sobradez y mal gusto en suelo británico, Trump llegó a Helsinki como un manso cordero a su cacareada cita con Vladimir Putin, en la que asumió una actitud casi servil con el déspota ruso, quien negó la interferencia rusa en las elecciones gringas de 2016; versión que Trump avaló, desestimando las evidencias en sentido contrario de sus propios servicios de inteligencia. Esta postura desató la ira y la alarma de todos los estamentos políticos de Estados Unidos, donde, incluso, muchas voces lo acusaron de traicionar el país.

La tormenta adquirió tal dimensión que, al regresar a Washington, el torpe mandatario tuvo que salir de nuevo a desdecirse, para tratar de calmar las agitadas aguas, al término de un periplo que salió mucho peor de lo que cualquiera habría imaginado.

Y apenas lleva año y medio en el poder.

* * *

Colofón. Comparado con Trump, y pese a sus confiancitas con el rey de España, Iván Duque parece un gurú de la diplomacia y el protocolo.@OpinionVladdo

Columnistas

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.