Al final de una relación

Al final de una relación

Unos se van y otros llegan. Pasa en todas las relaciones y la nuestra no será la excepción.

Por: Vladdo
06 de noviembre 2018 , 08:15 p.m.

Te vi por primera vez hace muchos años, y el flechazo fue instantáneo. Desde ese momento inicial supe que la nuestra iba a ser una relación seria. Tal vez te sorprendan hoy estas líneas y te preguntes por qué nunca te las escribí antes. Y quizás te cuestionarás –con no poca razón– por qué he resuelto decirte hoy todas estas cosas, cuando ya estoy lejos de ti, cuando ya no se puede hacer nada, cuando ya pa’ qué... Sé que no hubo una palabra ni mucho menos un párrafo en todo este tiempo, pero espera, eso tiene una explicación; al menos eso creo.

Sin ánimo de justificarme, quiero que sepas, por una parte, que a los tipos por lo general nos cuesta hablar de sentimientos, creemos que con nuestras acciones lo decimos todo, pensamos que verbalizar no es necesario. Sí, yo, que me las doy de sincero y sensible, también tengo a veces dificultades para decir lo que siento.

Por otra parte, como pasa en tantas relaciones, terminé agobiado por nuestro día a día, creo que nos dejamos arrastrar por esa cotidianidad nuestra que, como bien lo sabes, fue tan intensa, sobre todo al principio. Y solo ahora, cuando de eso queda apenas un recuerdo, devuelvo la película y me doy cuenta de lo mucho que hiciste por mí. No tendré nunca las palabras suficientes para reconocerlo.

¿Sabes algo? Siempre me sorprendió la calidez con la que me recibiste desde el comienzo. Y no solo a mí. Los que nos visitaban, sin excepción, hablaban de tu sencillez y tu carácter y comentaban cómo te abrías a todos por igual, sin importar que se tratara de extraños o conocidos, hombres o mujeres; si llegaban por cuestiones de trabajo o por temas personales, les dabas sin falta la bienvenida. A todos los acogías con tu habitual generosidad.

A los tipos por lo general nos cuesta hablar de sentimientos, creemos que con nuestras acciones lo decimos todo, pensamos que verbalizar no es necesario.

Quiero ir un poco más allá y hablar de tu discreción. No importa con quién llegara, en cada oportunidad estuviste a la altura. Me viste sufrir y me viste gozar; fuiste testigo de mis tropiezos, pero también me viste levantar una y otra vez para seguir adelante. Me refugié en ti en noches frías y tristes, pero también fuiste mi mejor compinche a la hora de celebrar mis logros o de jugar con mi perra y mi gato. También me viste trabajar mucho; me viste dibujar y me viste escribir. Me viste leer y me viste clavado en el computador hasta el amanecer. Es increíble repasar todas las cosas que vivimos juntos...

Sin embargo, a pesar de tantas experiencias compartidas, de tantas vivencias maravillosas, tenemos que aceptar que los años no pasan en vano, que los ciclos se cierran y que las relaciones cambian. Como decía una vieja canción, “llegó el momento del adiós” y te confieso que para mí no ha sido fácil; pero así es la vida.
Sé que al irme dejo un vacío enorme, pero créeme que no es el fin del mundo. Ya vendrá alguien más a ocupar mi espacio. Uno cree que eso no va a pasar, pero al final siempre sucede. Unos se van y otros llegan. Ocurre en todas las relaciones, y la nuestra no será la excepción.

No sé cómo será pasar junto a ti como un extraño, como si nunca hubiéramos tenido nada. De hecho, no sé si podré caminar de nuevo por tu calle sin sucumbir a la tentación de tocar tu puerta; el tiempo lo dirá...

Pero quiero que sepas una cosa: nunca, nunca voy a olvidarte. Fuiste lo más grande de mi vida, lo mejor que me pasó, y eso no se borra con una despedida. Te recordaré siempre, querido 204, fuiste un apartamento muy especial.

* * *

Colofón. Gracias a Miguel Ángel Russo, el pasado 17 de diciembre pude ver desde las gradas de El Campín, y en medio de la marea roja, cómo Millonarios empataba el clásico más importante de la historia para convertirse en campeón de la Liga y bordar la estrella 15 en el escudo azul. ¡Qué noche! Gracias, profe, por su sacrificio personal y su seriedad profesional mientras estuvo al frente de nuestro equipo azul.

- @OpinionVladdo

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