A pagar, se dijo

A pagar, se dijo

Producir información de calidad obliga a los medios a invertir grandes recursos.#

Por: Vladdo
28 de mayo 2019 , 07:57 p.m.

Más pronto que tarde, los medios en Colombia van a verse obligados a cobrar por sus contenidos y los usuarios van a tener que pagar, del mismo modo que lo hacen al suscribirse a Netflix o a Spotify para ver sus series favoritas o para oír los últimos éxitos musicales.

Como se sabe, la llegada de internet, el auge de los teléfonos inteligentes y la popularidad de plataformas como Twitter, WhatsApp o Facebook, a la vez que han democratizado la obtención y difusión de información, también han facilitado la propagación de información manipulada. Hoy, cualquiera puede abrir un portal “informativo” y llenarlo de infundios, datos sin confirmar, rumores, verdades a medias y, por supuesto, de noticias falsas.

Es por eso que cobra relevancia el papel de los medios que a lo largo de décadas –o siglos, en algunos casos– han construido una reputación que le ofrece al lector cierto nivel de confianza. (Aunque es otra discusión, no sobra aclarar que estos medios no están exentos de equivocarse, cometer injusticias o incurrir en errores de criterio; pero su propósito no es desinformar o torcer la realidad como tantos portales de pacotilla.)

Ahora bien, con la caída de los ingresos publicitarios y la disminución de suscriptores y audiencias, dichos medios ya no generan los recursos suficientes para funcionar y tienen que acudir a grandes inversionistas, que terminan convertidos en su única tabla de salvación.

Muchos se quejan de que los medios estén en manos de grupos económicos, pero pocos están dispuestos a mandarse la mano al bolsillo a la hora de apoyar una alternativa independiente.

Un buen ejemplo es The Washington Post, periódico comprado en 2013 por Jeff Bezos, el hombre más rico del mundo. A pesar de la prevención con que muchos vieron esta adquisición, lo cierto es que desde entonces el diario “ha florecido”, tal y como lo registraba The New York Times el pasado mes de febrero, cuando decía que desde la llegada de Bezos, el periódico ha incorporado más de 200 personas a la redacción, que ahora tiene 900 periodistas.

En 2016, la Revista de Periodismo de la Universidad de Columbia decía que el secreto de esa “revolución” no solo residía en el vuelco tecnológico que le dieron a la publicación desde 2013, sino en la calidad del periodismo que habían mantenido, bajo la batuta de su director, Martin Baron, quien ha podido trabajar sin la intromisión editorial del nuevo ‘dueño del aviso’. La estrategia ha dado resultado, y el Post lleva ya tres años dejando utilidades –lo cual es una hazaña en esta etapa crítica para los periódicos– y tiene más de 1,5 millones de suscriptores digitales.

En Colombia, muchos critican el hecho de que grandes medios estén en manos de grupos económicos o protestan por la supuesta baja calidad de lo que publican, pero a la vez son muy pocos los que están dispuestos a mandarse la mano al bolsillo a la hora de apoyar una alternativa independiente.

Ahí está el caso de La Silla Vacía, medio consultado por los principales líderes empresariales y políticos del país y cuya excelencia nadie pone en duda. En el último año, este portal ha recibido donaciones de poco más de mil personas, lo cual representa apenas el 7 por ciento de sus ingresos y es una cifra equivalente a lo que le entra por concepto de publicidad. El resto de su financiación proviene de contribuciones internacionales, alianzas de contenido y realización de eventos y talleres.

Aunque muchos se resistan a entenderlo, producir buena información obliga a las empresas periodísticas –más allá de que se trate de publicaciones tradicionales o nativas digitales– a invertir grandes recursos en talento humano, tecnología e infraestructura.

En un país donde la piratería de música, libros, películas y software es una práctica habitual, no debe ser fácil convencer a la gente de pagar contenidos noticiosos. Sin embargo, por impopular que sea, es una medida indispensable si queremos periodismo de calidad.

puntoyaparte@vladdo.com

Sal de la rutina

Más de Vladdo

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.