La valla y el protocolo

La valla y el protocolo

Una sociedad seria no puede permitir que la protesta callejera se salga de madre.

22 de enero 2020 , 07:00 p.m.

El nuevo protocolo de la alcaldesa Claudia López para el manejo de la protesta callejera, que ordena acudir al Esmad únicamente tras agotar varios recursos para la recuperación pacífica del orden público, es sensato y bienintencionado. Pero en las dos jornadas de manifestaciones que ha habido en Bogotá en los primeros días de su mandato, fue necesario llamar dos veces al escuadrón antidisturbios. El protocolo “se estrelló contra la realidad”, tituló la revista Semana. Más allá de eso, quedó claro que es absurdo el punto 1f del pliego de peticiones del comité de paro, que le exige al Gobierno no solo desmontar el Esmad, sino abstenerse de crear cualquier grupo en su reemplazo.

Anteayer vimos policías inermes recibiendo ladrillos lanzados a corta distancia, la destrucción de la sucursal de un banco en Medellín, la vandalización de estaciones de TransMilenio en Bogotá y el habitual colapso de la movilidad urbana por culpa de las protestas. No todo fue violencia; buena parte de la movilización fue pacífica. Pero, por más validez que tengan los reclamos de los manifestantes, y por más derecho a marchar que les asista, una sociedad seria no puede permitir que la protesta callejera se salga de madre. Así como los marchantes tienen derecho a protestar, quienes no protestan tienen derecho a llevar a cabo sus actividades cotidianas, sean estas de carácter familiar, laboral, lúdico o, incluso, en el caso de una emergencia médica, de vida o muerte. El derecho a la protesta, además, no puede comprarse al precio de la destrucción de la propiedad privada de los demás, o de la pública, que pagamos todos. Y como en cualquier manifestación existe la posibilidad de que brote la violencia, las autoridades necesitan contar con herramientas para controlarla y repelerla, a través del uso proporcional y mesurado de la fuerza, cuando fuera necesario.

A estas alturas del argumento, nunca falta quien señala el supuesto doble rasero de defender el uso de la fuerza para controlar la violencia en las manifestaciones en nuestro país y al mismo tiempo denunciar la represión estatal del malestar callejero en otras naciones, como Venezuela, por ejemplo. Pero la explicación no tiene nada de complejo. La democracia colombiana, a pesar de un sinnúmero de problemas, cuenta con un gobierno legítimamente elegido por casi 20 millones de votantes. La legitimidad del régimen venezolano, en cambio, es mundialmente cuestionada, al menos por cualquiera que no haya sido sometido a una lobotomía en una clínica de garaje.

Anteayer vimos policías inermes recibiendo ladrillos lanzados a corta distancia, la destrucción de la sucursal de un banco en Medellín, la vandalización de estaciones de TransMilenio(...)

Regresando al tema, hay una conocida historia del maravilloso escritor británico G. K. Chesterton que ilustra lo que quiero decir. Se la conoce como ‘la valla de Chesterton’. Un caminante se encuentra con una valla en la mitad del camino. “No veo el uso que pueda tener esto –dice–. Vamos a deshacernos de ella”.

Poco más se necesita para describir la actitud de la mayoría de nuestros activistas y reformadores, ahítos de adanismo. Pero hay otro tipo de reformador, dice Chesterton, “el tipo más inteligente de reformador”, que responde al primero diciendo: “Si no ves su uso, de ninguna manera te dejaré que la deshagas. Vete de aquí y reflexiona. Luego, cuando vuelvas y me digas que ya has visto el uso que tiene, tal vez te permita que la destruyas”.

La parábola de Chesterton debería aprendérsela de memoria todo político, activista o reformador. ¿Desmontar estructuras, desarraigar instituciones, arrancar el pasado para sembrar el futuro? De acuerdo, pero no sin antes entender a fondo el pasado. “La tradición –dice el escritor de ciencia ficción Donald Kingsbury– es un conjunto de soluciones para problemas que ya hemos olvidado. Tira a la basura la solución y tendrás de vuelta el problema”.

@tways / tde@thierryw.net

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