El covid en el Atlántico

El covid en el Atlántico

La explicación del ‘pueblo recochero’ es simplista, moralista, insuficiente y anticientífica.

01 de julio 2020 , 09:25 p.m.

Tras cuatro meses de la llegada del covid-19 a Colombia, Barranquilla tiene la triste distinción de ser, entre las principales ciudades del país, la de más casos y muertos con relación a su población. El martes acumulaba más de 1.000 casos y 55 fallecidos por cada cien mil habitantes, mientras que el promedio nacional era de 203 y 6,9, respectivamente. La razón, nos dicen, es sencilla. Los barranquilleros y los atlanticenses carecemos de una proteína llamada ‘cultura ciudadana’, lo que nos hace más irresponsables y propensos al contagio. Esa explicación me recuerda una frase del ‘sabio de Baltimore’, el célebre periodista H. L. Mencken. “Para cada problema complejo existe una respuesta simple, clara y equivocada”.

No es que los atlanticenses seamos un dechado de disciplina social, para nada. Solo que la indisciplina que nos achacan no es exclusiva al departamento, ya quisiéramos. Que nadie se ofenda, pero no creo que tengamos más o menos ‘cultura ciudadana’ que el resto de la región Caribe. Y, sin embargo, nuestras cifras de covid son dramáticas, lo que sugiere que la incultura no basta como explicación. De hecho, como señala el periodista Jorge Galindo (usando datos del BID, Google y Waze), no parece que los atlanticenses, en promedio, hubieran acatado la cuarentena menos que otras regiones. Si queremos llegar al fondo del problema, hay que considerar otras variables.

Mencionaré algunas: la prevalencia del mototaxismo como medio de transporte, ya que el virus puede pasar fácilmente del conductor al pasajero por la brisa, además del riesgo que supone el uso compartido de cascos; la densidad poblacional, que en el área metropolitana de Barranquilla es de las más altas del país (aunque un artículo del Banco Mundial, usando datos de China, relativiza la importancia de este factor); el número de personas que viven en cada hogar, que en el Caribe es mayor que en el centro de Colombia; las debilidades administrativas y sanitarias que arrastramos, y, por supuesto, las elevadas tasas de pobreza e informalidad de la región, que obligan a las personas a literalmente salir a rebuscarse la vida.

Lo que está claro, como ha dicho el economista Ricardo Hausmann, es que, en general, necesitamos más datos a nivel de municipios, barrios y hogares para entender mejor la dinámica de
la epidemia.

Los factores anteriores, sin embargo, tampoco son suficientes. Son comunes a la región Caribe. Tal vez el Atlántico haya sido víctima de una combinación de ‘todos los anteriores’ más otra cosa, un empujón adicional que le impartió velocidad al contagio local, alejándolo cuantitativa y cualitativamente del de otras regiones. Los procesos exponenciales son ultrasensibles a las condiciones iniciales. Ese ‘factor X’ adicional pudo ser una siembra más significativa de casos importados (durante el carnaval de febrero, por ejemplo) o el vínculo cercano, que no turístico, que Barranquilla, una ciudad de inmigrantes, mantiene permanentemente con viajeros del exterior.

Es poco lo que se sabe a ciencia cierta. Lo que está claro, como ha dicho el economista Ricardo Hausmann, es que, en general, necesitamos más datos a nivel de municipios, barrios y hogares para entender mejor la dinámica de la epidemia. Las familias sin nevera, dice Hausmann, deben salir a buscar comida con más frecuencia que las demás. ¿Podría ser ese un factor de riesgo que no hemos estudiado?

En todo caso, la explicación del ‘pueblo recochero’ es simplista, moralista, insuficiente y anticientífica. Solo ha servido para estigmatizar al departamento, al tiempo que nos aleja de la verdad. Y es crucial entender lo que está pasando, pues quizá el Atlántico no sea una anomalía, sino un presagio. Ojalá no lo sea, ojalá me equivoque. Lo último que quiero es que la suerte de Barranquilla se repita en otras ciudades, y que en unas semanas resulte que lo que parecía ser “por culpa del folclor”, como dice la canción, era simplemente que a nosotros nos tocó de primeros.

Thierry Ways
@tways / tde@thierryw.net

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