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Seis principios para dialogar

Seis principios para dialogar

Lo que importa ahora es construir una salida concertada que responda al inconformismo.

05 de mayo 2021 , 09:25 p. m.

Mucho se ha dicho sobre los desaciertos del Gobierno en el caso de la difunta y enterrada reforma tributaria. Seguir debatiendo esas críticas, algunas de las cuales comparto, es llover sobre mojado. Que el texto debió conciliarse primero con los demás partidos, que el momento era el menos propicio para intentar una reforma tan ambiciosa, que el Gobierno lució desconectado de ‘la calle’, etc.: esas consideraciones eran importantes hace 8 días, pero hoy, tras el estallido de violencia que ha dejado al menos 19 muertos, pasan a un segundo plano. Lo que importa ahora es apagar el incendio. Y construir una salida concertada que responda al inconformismo de una ciudadanía a la que la pandemia le agotó el bolsillo y la paciencia.

Con eso en mente, sugiero con humildad que los participantes en la negociación, que espero comience de inmediato, acuerden seis puntos o principios.

Primero, que se comprometan a respetar la vida tanto de civiles como de policías. Y a poner fin a cualquier abuso de la Fuerza Pública.

Segundo, que se rechace el vandalismo. No puede justificarse la destrucción de propiedad pública o privada con el pretexto de que es ‘por el bien de todos’. Es fácil decir ‘lo material se recupera’ cuando uno no es quien deriva su sustento y el de su familia de un camión o local incendiado. La destrucción, además, ahuyenta la inversión. Eso agudiza la pobreza, condena a más personas a la miseria y disminuye recursos para programas sociales.

Los participantes deben comprometerse a respetar la institucionalidad. Fantasías extremistas como la renuncia del Presidente no deben siquiera considerarse.

Tercero, que todos los participantes actúen con realismo en relación con las finanzas públicas. La capacidad de gasto de la nación es limitada. Arranca muerto un diálogo en el que se plantean exigencias que el país no puede asumir de manera fiscalmente responsable. No debe ponerse en riesgo la recuperación empresarial, pues sin ella no se crearán los puestos de trabajo que se requieren para absorber los millones de nuevos desempleados. La negociación no puede ser alrededor de una lista de deseos que pretenda corregir todos los defectos de la sociedad de un plumazo.

Cuarto, debe reconocerse que el Gobierno ha hecho concesiones importantes. El retiro del proyecto de la reforma y la renuncia del ministro de Hacienda –dos derrotas para el Ejecutivo– fueron un significativo primer paso que es injusto y obstruccionista menospreciar.

Quinto, el Gobierno debe abrirse sinceramente a dialogar con los demás actores políticos. Violaré una de mis reglas personales de redacción utilizando una palabra que suelo evitar porque me parece demasiado idealista, pero en este momento no hay más remedio: todos, Gobierno y contradictores, deben proceder con grandeza. Eso implica renunciar a la tentación de instrumentalizar las protestas para avanzar proyectos políticos. Ya habrá tiempo para esos proyectos después. Los ciudadanos, entretanto, debemos fiscalizar que el diálogo transcurra con honestidad, no politiquería. Y debemos señalar a quienes no lo hagan así: sobre todo cuando sean del bando propio.

Sexto, los participantes deben comprometerse a respetar la institucionalidad. Fantasías extremistas como la renuncia del Presidente no deben siquiera considerarse. Sería una ruptura institucional de la que no nos recuperaríamos, y nos acercaría a la ingobernabilidad de países como Perú, que está a punto de juramentar a su quinto mandatario en cinco años. Semejante debilitamiento de la democracia no le conviene a nadie; ni a la oposición. Dentro de doce meses se elige a un nuevo presidente: quienes quieran un cambio tendrán su oportunidad en ese momento.
Hasta entonces, los que quieran tumbar a Duque deben controlar sus ganas; y los opositores al Gobierno –sobre todo ellos, pues tiene tanto más peso el mensaje si viene de sus rivales– deben exigir que sea así.

Thierry Ways
@tways / tde@thierryw.net

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