Antes del amanecer

Antes del amanecer

Ojalá la proximidad de la vacuna no nos produzca la falsa tranquilidad de haber vencido el virus.

06 de enero 2021 , 09:25 p. m.

Dice un dicho conocido que la noche es más oscura justo antes del amanecer. Cosa que, si nos ponemos a pensar, carece de toda lógica. Uno creería, por ejemplo, que el cielo nocturno es más oscuro en las noches de luna nueva, cuando no hay ningún astro que lo ilumine. O cuando está muy nublado. Lo que indica que los inventores de refranes populares no eran muy expertos en asuntos climáticos o astronómicos.

Y además de la imprecisión meteorológica, el dicho tiene otro defecto: pretende ser motivacional, pero fracasa. Se supone que la intención es brindarle esperanzas a quien está pasando por una mala racha, pero fácilmente se puede interpretar al revés. No como una voz de aliento, sino como una advertencia: ojo, que antes de mejorar, las cosas tienden a empeorar. A oscurecerse.

Lo digo a propósito de la vacuna para el covid-19, que ha despertado una ola de esperanza en todo el planeta. Y es natural: por fin se avista la primavera al final de un prolongado invierno. Pero debemos estar preparados para soportar vientos todavía muy fríos en los meses que siguen.

Lo primero para tener en cuenta es que una cosa es que exista la vacuna y otra, inmunizar a la población. Para lo segundo se necesita, además de lo primero, una compleja logística de distribución y aplicación que, en el caso de la vacuna de Pfizer, se complica aún más por el requerimiento de mantenerla a 70 grados bajo cero. La tarea no es imposible, pero es un reto enorme, sobre todo en países de accidentada y aislada geografía, como el nuestro.

Debemos estar preparados para soportar vientos todavía muy fríos. Si alguna de las nuevas mutaciones resulta ser más contagiosa, los meses que vienen podrían ser los más difíciles.

Un riesgo emergente es que, mientras se supera el desafío logístico, el virus, como todos los virus, mute y evolucione. Hasta ahora parece que las vacunas existentes son efectivas contra las mutaciones conocidas. No sabemos si siempre será así, pero, de todas formas, las nuevas mutaciones podrían agudizar la pandemia. Hay que subrayar que esta información es preliminar, pues no ha habido tiempo de estudiarla concluyentemente, pero algunas variantes, como la B117 que apareció en el Reino Unido, parecen ser más contagiosas que el virus original. Una mayor transmisibilidad implica que volvemos a enfrentarnos, como hace unos meses, a la monstruosa matemática del crecimiento exponencial. Es como si, en la carrera entre el virus y la vacuna por ver quién coloniza primero a toda la humanidad, el virus acabara de doparse para dejarnos más atrás de lo que ya estábamos.

Con notables excepciones como Vietnam, Ruanda y Taiwán, los gobiernos del mundo no han dado pie con bola en la contención de la pandemia. Se imponen cuarentenas, se relajan, se endurecen otra vez. Cierran los colegios, los vuelven a abrir, los vuelven a cerrar. Una mayor tasa de transmisión hará que sean aún menos efectivas esas ya imperfectas medidas de prevención. Por la escasez de vacunas en el corto plazo, algunas autoridades están proponiendo improvisaciones arriesgadas, como aplicar una sola dosis cuando se necesitan dos, o diluir la solución inmunizante –como una sopa– para hacerla rendir más. El virus original superó por mucho la capacidad de la sociedad para contenerlo, y las nuevas mutaciones podrían doblegarla aún más, con el concomitante riesgo de desbordamiento de los servicios de salud de cada país.

Por todo esto es necesario que la proximidad de la vacuna no nos produzca la falsa tranquilidad de haber vencido el virus. Si alguna de las nuevas mutaciones resulta ser más contagiosa, los meses que vienen podrían ser los más difíciles. No tengo dudas de que derrotaremos la pandemia, pero, como dice el dicho, habrá que atravesar lo más oscuro de la noche para llegar al alba. O, como dice otro refrán que me parece más pertinente en este momento, no dejemos que el pan se nos queme en la puerta del horno.

Thierry Ways
@tways / tde@thierryw.net

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