Cómo el Estado masacra un humedal

Cómo el Estado masacra un humedal

“Las obras públicas nunca deben estar por encima de los recursos hídricos”.

09 de septiembre 2019 , 07:00 p.m.

Muchos aplausos y mucha prensa para el Túnel de Oriente, recién inaugurado, que conecta el valle de San Nicolás con el valle de Aburrá, en Antioquia, pero a nadie parece importarle el daño ambiental que está haciendo el plan vial de Rionegro para atender la creciente demanda urbana, así esas vías pongan en riesgo la flora, la fauna y los humedales. Se trata de un estado con cuya complicidad los constructores alteran el ecosistema sin ninguna vergüenza. Y voy a darles un claro ejemplo: en el año 2017 se dio a conocer un estudio que lleva la firma de la Universidad Católica de Oriente y el respaldo de Cornare y el municipio de Rionegro, con el rimbombante título de ‘Proyecto delimitación y caracterización de humedales presentes en el altiplano del oriente antioqueño, mediante el estudio de componentes biofísicos y de calidad del agua, convenio 310-2017’.

En este se destaca “la relevancia de la interdependencia del sistema acuífero-río en estas llanuras aluviales, cuyo mayor exponente es el sistema de humedales (naturales y artificiales también) que proliferan por esta comarca antioqueña… la salvaguarda de esta interdependencia es clave para la salud de todos los ecosistemas y de los bienes y servicios que obtenemos asociados al acuífero y al río… Son estas redes el elemento en el que debemos centrar nuestra atención en un ejercicio básico de sostenibilidad…”.

Se refiere el estudio a los humedales estudiados en los cuales, según dicha investigación, “la vegetación registrada, además de representar un importante productor primario, representa un refugio para la fauna en general, ya sea en forma de anidamiento para las aves, ocultamiento para los peces, reproductivo para anfibios, entre otros…”.

Pues atérrense: con estudio y todo, el municipio de Rionegro no tuvo ningún reparo en aprobar el trazado de una vía –se trata del tramo 23 de la transversal 2– que cruza bordeando uno de los humedales estudiados, el humedal Lotus, un cuerpo de agua permanente que, como todos los cuerpos de agua de su tipo, son cuna de diversidad biológica y fuentes de agua y productividad primaria de las que innumerables especies vegetales y animales dependen para subsistir. Cuando los habitantes de los condominios que rodean el humedal pusieron el grito en el cielo comprobaron que se dieron permisos para hacer dicho tramo ignorando este cuerpo de agua y los demás cercanos. En otras palabras, se autorizó masacrarlo.

Hoy es un humedal aquí, otro allá en Bogotá, más tarde uno más en la costa Atlántica y así, con acciones puntuales que tienen impacto global, vamos acabando con lo poco que queda

La corporación regional Cornare intervino con decisión y frenó por unos días la construcción, hizo requerimientos dentro de su área de competencia y continúa vigilante, pero la obra sigue, los pilotes de un enorme puente se levantan infames bordeando muy cerca las aguas, se talan árboles, las aves migran, la contaminación visual y por ruido es enorme y, sobre todo, hay amenaza total para la sostenibilidad de un entorno estratégico que nunca debió ser intervenido, aunque los constructores y el municipio digan que lo que les obligó a hacer Cornare a posteriori será suficiente.

Entre tanto, la comunidad –como dice una vecina del lugar– “se siente impotente de ver cómo el mismo Estado permitió que un humedal se afectara de esta manera”.

Lo peor, los constructores no han dado hasta la fecha el trazado final de una vía cuyo recorrido pasó por manos de los intereses de los concejales que lo aprobaron y la comunidad expresa dudas sobre dicho trazado que deberían ser estudiadas por la Procuraduría y por el Ministerio del Medio Ambiente. Hoy es un humedal aquí, otro allá en Bogotá, más tarde uno más en la costa Atlántica y así, con acciones puntuales que tienen impacto global, vamos acabando con lo poco que queda.

Pongámonos todas las comunidades del país de pie para defender nuestros cuerpos de agua que cubren, según el Instituto Humboldt, el 26 % del país. Hay que dictar leyes para que nunca una vía afecte un humedal. El gerente de Cornare, Carlos Mario Giraldo, estuvo al lado del gerente de EPM en la inauguración del malecón de Guatapé esta semana, bella obra de interés local y nacional, allí en el oriente antioqueño, financiada por ambas entidades y por el municipio. Giraldo dijo que “las obras públicas nunca deben estar por encima de los recursos hídricos”. Que así sea en este caso y a todo lo largo y ancho del territorio nacional.

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