Cambio de guardia en Bolivia

Cambio de guardia en Bolivia

Lo que Luis Arce necesita es comprensión y unidad para sacar a Bolivia del atolladero en el que está

26 de octubre 2020 , 09:25 p. m.

La elección presidencial del 18 de octubre en Bolivia, que no sería noticia de primera plana en ningún país fuera de Bolivia, hoy se ha prestado a especulaciones fantásticas que distraen del hecho crucial: la transición pacífica del poder en un país profundamente dividido política, económica y racialmente.

Para algunos, “la victoria del MAS redefine alianzas y da oxígeno a los proyectos de izquierda en América Latina”. Me imagino que con esta frase, el corresponsal de El País de España en Colombia se refiere a que el triunfo del MAS en Bolivia bien podría provocar una nueva marea rosa semejante a la que surgió a finales de la década de 1990 con la elección de Hugo Chávez en Venezuela y se fortaleció con la elección de figuras carismáticas como Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y del boliviano Evo Morales, el primer presidente indígena de Bolivia.

Es evidente que Bolivia buscará un realineamiento ideológico con países ideológicamente afines, como Cuba, Venezuela, Nicaragua, Argentina o México.
Asimismo, es de esperarse que Estados Unidos, Brasil, Colombia o Ecuador vean con cierto recelo el resurgimiento del MAS en Bolivia. Sin embargo, me resulta exagerado pensar que la empobrecida Bolivia lidere el surgimiento de una segunda marea roja en el hemisferio.

El problema con estas fantasías nostálgicas de la izquierda es que en cierta medida opacan la hazaña de los triunfadores de la elección, Luis Arce y David Choquehuanca, el vicepresidente electo.

Arce es un hombre serio, de reputación bien ganada por su gestión como ministro de Economía en el gobierno de Evo, y a quien se lo reconoce por su atinado manejo de los recursos naturales del país, gas natural, minerales y productos agropecuarios; por redistribuir los ingresos mediante el pago de bonos sociales y por haber sabido aprovechar los altos precios internacionales de materias primas.

Durante su gestión ministerial, el país creció a una tasa superior al 5 % anual y la pobreza extrema se redujo del 38 al 18 %. Y cuando los precios internacionales cayeron, el gasto público no decayó, aunque aumentó el déficit fiscal y se recurrió al financiamiento, acudiendo a la reserva de divisas, lo que provocó su baja.

Choquehuanca, el vicepresidente electo, fue uno de los fundadores del MAS y factor fundamental para reunificar el voto de la base del MAS en favor de Arce. Su liderazgo con la base indígena de su partido hizo que Evo lo viera como un competidor y condujo al rompimiento entre ambos. Choquehuanca criticó las tendencias autoritarias de Evo y los posicionamientos políticos de su predecesor, el exvicepresidente Álvaro García Linera.

Arce hereda de Evo problemas de corrupción en la burocracia y el debilitamiento de la independencia del Poder Judicial, así como el desastre político, económico y social que dejó el gobierno interino de Jeanine Áñez, y el desolador panorama del covid-19.

También hereda el posible problema de la provocación activista amañada que se inicia como manifestación de protesta en las calles, se desborda en excesos contra la propiedad, genera represión, produce una crisis política y continúa su curso en los tribunales acusando al gobierno de turno de actos criminales. Evo lo hizo con Gonzalo Sánchez de Lozada; Áñez, con Evo, y ahora otros podrían utilizarlo contra Arce.

La presencia de Evo en Bolivia será un problema para Arce. Sin embargo, habría que recordarle a Evo que en esta elección la población votó por Arce, no por el hombre que después de 14 años en el poder buscó perpetuarse como sus admirados Fidel Castro, Hugo Chávez o Nicolás Maduro.

Lo que Arce y Bolivia necesitan es comprensión y unidad para salir del atolladero en el que están, en un momento en el que el capital internacional decae.

Sergio Muñoz Bata

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.