Secciones
Síguenos en:
El viacrucis de los partidos políticos

El viacrucis de los partidos políticos

Hoy, los partidos están más desprestigiados que nunca, lo que ha causado una crisis representacional

Los partidos políticos, como los conocemos hoy en día, datan del siglo XIX, y hay al menos tres factores sociopolíticos que explican este surgimiento: la transferencia del poder político a las legislaturas, la expansión del electorado (de momento, solo el sufragio universal masculino) y la disolución de leyes que prohibían la libertad de expresión y las reuniones extensas con motivos políticos.

Antes del siglo XIX, los partidos políticos contaban con una reputación más bien reprochable. En 1789, Thomas Jefferson afirmó que, si en el cielo existían partidos, él prefería no ascender. Tal hostilidad se debe a que, en aquellos tiempos, los partidos eran acusados de amenazar ‘la armonía’ de los Estados y de dividir a las naciones. En efecto, la palabra partido proviene del latín partir, es decir, dividir; en inglés, la palabra party tiene las mismas raíces lingüísticas. Pero, claro está, si se tiene en cuenta que, en las democracias de aquel entonces, solo podían votar hombres blancos con propiedad privada, no es de extrañarse que estos percibieran a los partidos como una amenaza a la ‘armonía’ de la que gozaban.

De manera que los partidos políticos tienen raíces históricas en grupos reformistas que pretendieron corregir abusos que percibieron en el statu quo. De hecho, el politólogo alemán Klaus von Beyme sugiere que los partidos conservadores fueron posteriores a los reformistas. Los primeros surgieron, precisamente, con el objetivo de contrarrestar la amenaza al statu quo que representaban los segundos.

Desde su asentamiento en el siglo XIX, los partidos políticos se han convertido en uno de los pilares de las democracias contemporáneas. Estos no solo funcionan como intermediarios entre el Estado y el pueblo, sino que, además, cuentan con la capacidad de unificar grupos enormemente diversos, alrededor de objetivos políticos comunes. Cuando gobiernan, los partidos pueden garantizar la continuidad de la política pública más allá de los períodos de gobierno; y cuando están en la oposición, pueden ejercer control político de manera unificada. Aunque, quizás, su mayor auxilio a las democracias radica en que reducen significativamente la dependencia de la política en los personalismos y en los caudillos carismáticos.

En Colombia, durante el siglo XX y buena parte del XIX, los partidos liberal y conservador ofrecieron bastante claridad con respecto a su oferta política y, por lo tanto, funcionaron, con eficacia, como intermediarios entre la voluntad popular y la política. El Partido Liberal defendió las banderas de un Estado laico, federal y pluralista; y el Partido Conservador representó todo lo contrario. Pero atrás quedaron los años gloriosos de la Loca Margarita gritando en plena plaza de Bolívar: “¡Que viva el Partido Liberal! Y atrás quedó mi abuelo alzando su copa y diciendo: “no hay trago malo ni godo bueno”.

Hoy por hoy, los partidos políticos están más desprestigiados que nunca, lo que nos ha conducido a una profunda crisis representacional. No se trata de promover la hegemonía partidista de Lenin ni la que gobernó a México durante una tercera parte del siglo XX. Tampoco se trata de escudar a los bipartidismos que, por lo general, buscan excluir a la izquierda de la contienda política. Se trata de señalar que, en la Colombia contemporánea, hay un diluvio multipartidista que nos ha hundido en la dependencia de los personalismos y en la confusión con respecto a las ofertas electorales de los diferentes movimientos políticos. Además, el multipartidismo se ha convertido en el abono principal para los cultivos de caña de azúcar con los que se produce la mermelada.

Santiago Vargas Acebedo

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.