Un ataque cibernético

Un ataque cibernético

Confieso que el 18 de enero fui víctima de un ataque cibernético que a mi edad ha podido ser fatal.

21 de enero 2021 , 09:25 p. m.

Confieso que el lunes 18 de enero de este año, ojalá de gracia, 2021 fui víctima de un ataque cibernético que a mi edad ha podido ser fatal. Pero ¿cuándo aparece la palabra ‘cibernética’? En el lejano 1942, Norbert Wiener y Arturo Rosenblueth Stearns, inicialmente en sus estudios de control y comunicación entre máquinas y seres vivos, desarrollan el siguiente concepto sobre la cibernética: “Ciencia que estudia los sistemas de comunicación y de regulación automática de los seres vivos y los aplica a sistemas electrónicos y mecánicos que se parecen a ellos”. La etimología de la palabra proviene del griego kybernetike, ‘arte de gobernar una embarcación’, el arte de un timonel que gobierna una barca, y por extensión: “Ciencia que estudia los sistemas de construcción, control y manejo de máquinas”.

Pero ¿cómo fue el ataque informático? Como todos días al amanecer, estaba en mi hamaca multitask ojeando la prensa matutina, el editorial de El Universal, la primera página de EL TIEMPO y al frente, mi pantalla plana con el noticiero de Caracol. No contento con esto, tenía mis audífonos inalámbricos conectado a La W, donde una nueva revelación de la información política que es Lucas Pombo, a quien vi nacer, inauguraba su ‘El algoritmo del poder’, imperdible.

Pero esto no me bastó. En mi tableta iPad tenía a una nueva amiga italiana, Valentina Nappi, una estrella porno de una belleza espectacular. ¿Cómo les parece la locura? Está claro que a mis 81 años estuve arriesgando mi salud mental. Recuerdo cuando a mis 15 años mi juego de todas las noches era la aventura, gracias a un radio de onda corta, de navegar por todo el dial gozando de nuevas lenguas, músicas, nuevos mundos lejanos. Ya puedo imaginar la dicha de los muchachos de hoy que tienen el poder a su disposición el mundo entero en informaciones e imágenes en movimiento.

Como ejemplo de esta nueva era quiero presentarle a mi tía Carmencita, activa en WhatsApp, experta en programas de televisión de todo el mundo; activa también con sus cuatro controles remotos, con los cuales maneja su televisión, su DVD player, en el que graba la música que ella ama, donde nos llama y aconseja nuevas óperas, nuevos cantantes o artistas. Bueno, la señora tiene la friolera de 100 años de edad y es un ejemplo para todos los más jóvenes de la familia, que ya no nos atrevemos a quejarnos de nada. Que Dios acompañe a semejante prodigio de mujer por mínimo otros cien. Amén.

Salvo Basile

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.