Quiero amanecer cantando

Quiero amanecer cantando

Voy a desvelar una verdadera faceta escondida, pero ni tanto, del director saliente del periódico.

18 de febrero 2021 , 09:25 p. m.

No quiero hablar aquí ni del periodista integral ni de su carrera meteórica que lo llevó de cargaladrillos en El Heraldo de Barranquilla a la dirección de esta, la casa periodística más importante de América, ni del amigo del alma de la familia García Márquez Barcha; no quiero hablar del hombre bueno que sostiene con su aporte proyectos sociales, ni del moderador y entrevistador estrella del Hay Festival, ni del director de Viva FM de Radio Caracol Estéreo. Aquí voy a desvelar una verdadera faceta escondida, pero ni tanto, del director saliente de este periódico.

Él es un cantante frustrado, pero no porque sea desafinado ni porque se enrede con las letras, sino porque él es tan bueno cantando “toda” la música del mundo que su verdadero deseo de vida, su aspiración recóndita es ser cantante profesional. Su cultura musical internacional y su memoria prodigiosa lo convierten en una enciclopedia que abarca desde los corridos revolucionarios mexicanos a Violeta Parra; desde Joan Manuel Serrat a todos los brasileros; desde Carlos Puebla a Jacques Brel; desde todos los vallenatos habidos y por haber a la chanson française.

Y, a propósito, recuerdo una velada musical en honor de García Márquez en un Hay Festival, donde tuve que ‘echarlo’ a las cinco de la madrugada, mientras con el embajador de Venezuela estaban cantando todo el repertorio de George Brassens, que siguieron entonando en la calle de La Mantilla y el eco se escuchó a lo lejos hasta la plaza de Santo Domingo.

Jefe, nos va a hacer falta. Su profesionalismo, su imparcialidad, su bon ton nos hicieron la vida fácil aquí en el periódico, pero quién sabe si de repente esta no sea la vez para perseguir este sueño escondido: su amigo Chabuco o la gran familia vallenata le pueden dar un chance; o si no, láncese y produzca un disco como independiente. ¡Estoy seguro de que con su nombre en la bandera este se vendería como arroz!

Quiero terminar esta columna recordando una frase de nuestro amado nobel Gabriel García Márquez, quien, en los últimos estertores de una mente que ya lo tenía en su Macondo de ensueño, dijo: “Yo no sé muy bien quién tú eres, pero sé que te quiero con toda mi alma”. Y, muy atrevido, quiero parafrasear a Gabito: “Yo sé muy bien quién tú eres, por eso te quiero con toda mi alma”.

Salvo Basile

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