Pandora amenazada

Pandora amenazada

Aquí en Colombia nuestra Pandora está siendo amenazada por una tala demencial.

04 de abril 2019 , 07:25 p.m.

Cuando James Cameron, director de Titanic, “estaba creando el mundo fantástico de la película Avatar, estaba visionando la morfología y la orografía de Pandora, la tierra de los na’vis, imaginaba grandes selvas impenetrables, apiñadas en montañas flotando en el espacio; estaba buscando, sin saberlo, los tepuyes del Parque Nacional Natural de la Serranía de Chiribiquete. Los tepuyes son unas de las formaciones geológicas más antiguas del planeta. Son relieves terrestres de rocas cuarcitas, areniscas y granito que pueden superar los 2.000 metros.

Esta película, ganadora de 3 Óscar de la Academia, se volvió la de mayor taquilla en toda la historia del cine comercial. Avatar cuenta la historia de una población de un planeta vecino de la Tierra que los terrícolas se preparan a colonizar: la patria de los na’vis, criaturas humanoides defensoras de la madre Tierra, Gaia.

Miles y miles de hectáreas de selva virgen arrasadas en pro de un mal llamado progreso o, peor, para sembrar hoja de coca que satisfaga el enorme apetito gringo por la cocaína colombiana.

Este paraíso terrenal está siendo amenazado por una invasión de terrícolas armados hasta los dientes, militares, colonos y mineros que quieren abrir, a punta de cañón, una mina en la montaña sagrada para extraer un mineral precioso.

Aquí en Colombia, como decía Gabito, la realidad siempre supera la ficción: también nuestra Pandora está siendo amenazada por una tala demencial; miles y miles de hectáreas de selva virgen arrasadas en pro de un mal llamado progreso o, peor, para sembrar hoja de coca que satisfaga el enorme apetito gringo por la cocaína colombiana. La serranía de Chiribiquete es una meseta rocosa, y con la sierra de Naquen y la serranía de la Macarena son los sistemas montañosos más importantes de toda la región amazónica colombiana.

Además, el parque es depositario de unos 70.000 pictogramas que representan el hallazgo más grande de la pintura rupestre en toda América. La Unesco lo declaró no solo patrimonio natural, sino también patrimonio cultural de la humanidad. Es la primera declaratoria de este tipo en Colombia; es un paso realmente importante para este parque, para este país, para su política ambiental y para la humanidad. Esto fue posible gracias, entre otros aspectos, a la paz. Con el aumento de 1’486.676 hectáreas (ha), el parque se convierte en el área continental más grande al alcanzar 4’268.095 ha protegidas, un mensaje de conservación que el país envía en pro de la salvaguarda de nuestra riqueza natural y cultural. ¡Defendamos a Chiribiquete! ¡Defendamos a Pandora! ¡Gaia Tierra!

Sal de la rutina

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