Todavía nos creen pendejos

Todavía nos creen pendejos

Si alguien hace trizas el prestigio de la JEP son ellos mismos.

27 de marzo 2019 , 07:18 p.m.

No quieren un país reconciliado. Necesitan la división y cuanto más honda, mejor. Los Roy Barreras, De la Calle, César Gaviria, Petro y demás gavilla, junto a sus calanchines de la Corte Constitucional y la JEP, no tienen el menor interés en que Colombia logre un gran consenso nacional en torno al acuerdo que firmaron con las Farc.

Como se acostumbraron a traicionar a sus votantes, desprecian que Duque cumpla con su promesa de reformar la JEP. Y solo presentó unas objeciones mínimas que podrían cerrar las heridas abiertas. Las debaten con verdad y honestidad en las Cámaras, las aprueban o rechazan, y pasamos página. Ya no habría excusa política para insistir más.

Pero no, señores. Primero la Corte amenaza con desconocer la división de poderes y luego salen los de siempre a tergiversar la verdad y gritar mensajes catastrofistas para asustar, cuando lo cierto es que no existe amenaza real para los exguerrilleros. Los únicos que deben temblar son los comandantes que violaron menores de edad o siguen delinquiendo. El resto puede continuar su reintegración social en paz.

He visitado varias zonas de reincorporación (Cauca, Guaviare, Putumayo, Caquetá, Arauca, Antioquia) y lo que encuentro son ex-Farc sin ganas de volver atrás pese al descontento generalizado con el Estado, con sus líderes y con la dureza de la vida laboral cuando no divisan horizontes claros y ya no pertenecen a una organización acostumbrada a vivir de extorsionar a los demás. Antes había quienes contemplaban unirse a la disidencia, como algunos hicieron, pero no por la JEP sino por la desastrosa puesta en marcha de las ciudadelas, la mala asistencia en salud y los precarios o inexistentes proyectos productivos después de prometerles la luna.

Es más, estoy convencida de que muchas exguerrilleras –incluida la jovencísima que va con el impresentable Pastor Alape, de 60 años– ven con buenos ojos que Duque pida que los comandantes que las violaron pasen a la justicia ordinaria. Poco a poco se unirán a la Corporación Rosa Blanca para denunciar una práctica criminal ajena al conflicto armado.

Las cámaras legislativas tienen la oportunidad de corregir ahora el terrible error que cometieron en Justicia y Paz al no expulsar a los ‘paracos’ abusadores de niñas. Y en caso de que el Gobierno no logre la mayoría necesaria, porque hasta las feministas se alinearon con los violadores (con excepciones como Mar Candela), al menos debatir y que cada cual fije su posición.

Timochenko ya lo hizo de manera delirante. Justificó las violaciones de niñas reclutadas con el argumento de que en el campo inician las relaciones sexuales con 10 y 11 años, que fueron consentidas y nunca emplearon la violencia. Adujo que más de una menor entró a las Farc para protegerse de los abusos que sufría en su hogar y supongo que creerá que les entusiasmaba que después se la tirara un comandante que le triplicaba la edad. O que las niñas que desconocían lo que era el acto sexual quedaban fascinadas con que les arrebatara la virginidad un jefe con derecho de pernada.

Y no se confundan. Si alguien hace trizas el prestigio de la JEP son ellos mismos. Audiencias de secuestro a puerta cerrada, inasistencia de acusados, escandalosos contratos exprés.

¿Nos creen tan pendejos de aceptar como normal pagar 113 millones a un amigo por un mes de trabajo? Eso le regalaron a Juan Sebastián Rozo, viceministro de las TIC del anterior gobierno, por elaborar un documento sobre cómo “Apoyar a la JEP en la construcción de la línea de base de percepciones de sus diferentes grupos de interés de orden nacional, internacional y territorial”. ¿Ah?

Debe estar el doble de feliz que otro agraciado con la generosidad de la JEP. A Miguel Samper, hijo del expresidente, le dieron la mitad: 50 milloncitos.

Pero, eso sí, los malos somos quienes criticamos tanto esos despilfarros como el empecinamiento de los del Sí en evitar el consenso.

Sal de la rutina

Más de Salud Hernández-Mora

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.