¿Pacto por Colombia?

¿Pacto por Colombia?

Con responsabilidad y pragmatismo se pueden reunir antagonistas a trabajar juntos por su país.

21 de agosto 2018 , 12:36 p.m.

Cuando alguien propone algo que tiene sentido, se le debe prestar atención. El presidente Duque ha propuesto se le ponga fin a la pugnacidad que ha caracterizado la política en los últimos años, sin caer en el “unanimismo”, y que se busquen consensos alrededor de políticas y objetivos que se pueden desarrollar armónicamente si el Gobierno y la oposición llegan a acuerdos sobre su contenido y cómo llevarlos a cabo. Eduardo Posada Carbó pregunta con razón: ¿con quién se va a pactar? Y es escéptico sobre la viabilidad de hacerlo en los grandes temas que propone el Presidente, que son muy generales.

Sin saber lo que unos u otros han pensado, menciono solamente al Gobierno y la oposición porque ninguno de los dos podría faltar en estos acuerdos y porque, por lo menos en teoría, son los que posiblemente tienen mayores diferencias y mayor capacidad para resolverlas. Si ellos se ponen de acuerdo, probablemente se logre un consenso más amplio. De todas maneras, aunque sería deseable tener más participantes, sería suficiente que ellos dos sean los que pacten.

En España, después de la muerte de Franco, cuando se hizo necesario buscar consensos, se puso en práctica una metodología para resolver diferencias sobre temas álgidos que surgió espontáneamente y consistía en que dos representantes del partido de gobierno y dos del PSOE se reunían en la noche en privado, en un restaurante, a buscar fórmulas para llegar a acuerdos que no provocaran rechazos extremos de la derecha, de la izquierda, de la Iglesia católica o de los militares. En la primera noche lograron ponerse de acuerdo sobre educación, divorcio, aborto, que eran las preocupaciones de los católicos; las relaciones laborales, el papel del Estado en la economía y la objeción de conciencia, que inquietaba a los militares.

El Partido Comunista y los catalanes, que no participaron directamente en las discusiones, aceptaron las fórmulas que se generaron esa noche. Lo que guió a los líderes políticos en esa ocasión e iluminó el camino fue el espectro de la guerra civil y la más inmediata experiencia de cuarenta años de dictadura. “Enfrentados con el peligro de que se rompieran las negociaciones, entramos en el juego de los consensos nocturnos”, dijo un líder comunista.

Algo que también facilitó estos desarrollos fue la memoria histórica implícita. Cada uno de los dirigentes tenía presente el desastre y el dolor que se habían dejado atrás y el riesgo de que se podrían repetir los errores que culminaron en la Guerra Civil. La atmósfera de respeto y camaradería que se desarrolló en los pequeños comités encargados de generar los consensos nocturnos hizo posible que se estrecharan las relaciones personales y contribuyó a la concordia.

La situación económica exigió que se llegara a acuerdos formales sobre el manejo de la economía, las reformas urgentes y las relaciones laborales. La derecha cedió privilegios económicos, se comprometió a apoyar una reforma fiscal progresiva y un sistema de seguridad social, y los partidos de izquierda, a moderar las expectativas y el comportamiento de los sindicatos afiliados.

Esos acuerdos se conocieron como los Pactos de la Moncloa, que, como dijo Santiago Carrillo, el jefe del PC, “fueron un acto de responsabilidad nacional para que se restaurara la democracia” (R. Gunther, G. Sani y G. Shabad, Spain After Franco. The Making of a Competitive Party System, University of California Press, 1987).

Lo que esta historia demuestra es que, con responsabilidad, pragmatismo y dolor de patria, se pueden reunir antagonistas a trabajar juntos por su país y a generar mejores políticas y soluciones. No hay que dejar que las palabras se las lleve el viento y que una oferta promisoria no se concrete por falta de interlocución.

RUDOLF HOMMES

Columnistas

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.