Terremoto

Vivimos un reacomodo de las placas tectónicas que bien superado podría conducirnos a algo mejor.

18 de febrero 2021 , 09:25 p. m.

Parece que hubiera habido un terremoto. Y nos hubiera removido poco a poco, como se dan los cambios sociales, y entre los escombros mezquinos y traicioneros de los partidos políticos brotaran ahora candidatos a la presidencia de esta república que ya no parece un país tropical, sino su sátira. Por los libros de historia sabemos que Colombia no ha sido una nación seria: “Duque pide no hacer politiquería con el proceso de vacunación”, dice un titular de comienzos de año, pero, ya que el mundo se ha vuelto un pretexto para los memes, días después tenemos esta selfi de la plana mayor del Gobierno haciendo la ve de la victoria y la vacuna y la vanagloria –en chalecos fosforescentes de controladores aéreos– luego de recibir un container de Pfizer en El Dorado. Esto no ha sido serio ni ha sido cuerdo. Con frecuencia ha buscado redentores para crucificar. Pero está reacomodándose tras el cataclismo.

Por culpa de la sacudida con cuentagotas, por culpa de esta crisis de la democracia representativa en los tiempos de las redes sociales, que se ha ido dando como en el experimento de la rana hervida, ay, nos hemos visto convertidos en una suma de individuos con anteojeras. Si no es así, si no estamos aturdidos por una catástrofe, si no está viviendo cada cual en su trinchera, en su realidad que ya ni siquiera depende de los hechos, completamente enfrascado en que no hay otro modo de vivir en paz aparte del suyo, y punto, entonces cómo puede ser que haya tanta gente que vea épica la fotografía de Duque con el avión de DHL cargado de vacunas a sus espaldas o vea natural que la vicepresidenta no solo se pronuncie sobre lo que pasó, sino sobre lo que iba a pasar en un caso judicial.

Hay gente a la que le parece evidente, caído de su peso, que entre menos impuestos se les cobren a los billonarios –y más se nos suba el IVA a todos los demás– irá creciendo y creciendo la equidad en el país más desigual de América Latina. Hay gente que piensa, de corazón, que un Gobierno “progre” podría poner en riesgo esta nación alegre y libre en la que no se ha perseguido la opinión ni se ha dado un exterminio ni se ha impedido la riqueza, sino que se han encarado a sangre y fuego el terrorismo y la vagancia. Hay gente a la que le parece oportuno, democrático, patriótico, sensato, proponer que Duque se quede dos años más: déjenlo ir, por el amor de Dios, déjenlo pagar sus cuatro años, y ya, que desde hace meses ha estado despidiéndose en voz alta y entre líneas como nunca antes se despidió un presidente.

No estoy sintiendo nostalgia por un país anterior, porque aquí solo ha habido presente, sino sospechando que estamos viviendo un reacomodo de las placas tectónicas que bien superado podría conducirnos a algo mejor. Sí, en estos tiempos de burbujas y pensamientos de manada la convivencia entre antagonistas políticos solo se está dando en la ficción. Y sí, en estos veintipico años los candidatos a las elecciones de turno se la han pasado abandonando ese reguero de partidos, el Liberal, el Conservador, Cambio Radical, ‘la U’, el Polo, como saltando del barco y botando el sofá cuando ciertos colegas son atrapados con las manos en la masa –y cuando algo no les gusta ni les sirve–, pero las últimas noticias de coaliciones y de pactos son una señal de que se está entendiendo que la democracia no es para mesías, sino para colectividades.

Colombia es lo que es: “Ayer, cuando se presentó la distribución de las vacunas, de manera involuntaria se omitió el departamento del Amazonas”, explicó el Presidente antes de correr a Sincelejo a aplaudir la primera vacuna. Pero se está viendo obligado, este país, a rebarajarse, a reagruparse para que pueda darse el debate serio y leal de una nación.

Ricardo Silva Romero
www.ricardosilvaromero.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.