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Ser colombiano ha sido habituarse a la degradación: repetirse el mantra "no es tan grave".

18 de noviembre 2021 , 08:00 p. m.

Poco vemos las cosas malas por estar viendo las cosas peores. Damos las gracias por las trampas que nos hacen porque al menos no sufrimos el horror. Estoy hablando de "nosotros", "pronombre personal de primera persona del plural", porque estoy hablando de los colombianos: de cómo el clima empobrecedor e infernal de esta suma de guerras –de enero a noviembre van 88 masacres y 145 asesinatos de líderes sociales– sigue siendo perfecto para preferir la subyugación a la muerte, para resignarse a la explotación y encogerse de hombros ante refranes como "la ocasión hace al ladrón" y "el vivo vive del bobo y el bobo vive de su madre" y "papaya puesta, papaya partida". Estoy dándole vueltas a por qué las noticias de plagios no son devastadoras, determinantes, sino tímidas, anecdóticas, acá en Colombia.

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Si no les gastamos mucho tiempo a los titulares de columnistas que robaban párrafos a mansalva, de alcaldes que embellecían las solapas de sus libros con diplomas discutibles, de ministros que en sus tesis de doctorado olvidaban citar fragmentos escritos por sus estudiantes, de influenciadores contratados por el Estado que copiaban y pegaban argumentos contra las instituciones de la paz, de directivos de universidades criollas que nunca respondían a las denuncias de fraude y de congresistas que no solo no probaban la originalidad de su trabajo de maestría, sino que radicaban copias nuevas cuando ya era tarde –si en estos años, en fin, no hemos dedicado más horas a las denuncias rigurosas del portal Plagios S. O. S.–, es porque ser colombiano ha sido habituarse a la degradación: repetirse el mantra "no es tan grave".

La moraleja, que de vez en cuando viene bien, nos ha rondado por los siglos de los siglos: hay que superar el elogio risueño del pillo.

Sigue creciendo silvestre en estas tierras –cómo no– el pícaro que nació entre el drama social de las guerras españolas del siglo XVI: el avispado, el tramposo, el vividor, el antihéroe engendrado por la violencia diaria, que, en vez de dar las batallas morales contra los molinos de turno, se dedica en cuerpo y alma a sacar provecho de lo que le pongan por delante. Si aún no nos cae mal el Comegato que asciende a punta de "comerse a cuento" a todo el mundo, si la gente insiste en mandar cuentos calcados a concursos, si aquella corte de inútiles se la pasa viajando en el avión presidencial porque donde viajan dos, viajan tres, y en el siglo XXI todavía se le reporta, a la aturdida Registraduría Nacional, la posibilidad de que cientos de miles de muertos voten en marzo, es porque nuestras normas sociales son las reglas del enfrentamiento.

¿Sería usted capaz de verle el lado bueno –el triunfo de la astucia: "Ahí está pintada"– si le contaran que en un país hecho y derecho de 202 años de edad, un país con himno e historia que considera el plagio un delito, están investigando ni más ni menos que a la presidenta de la Cámara de Representantes por quedarse con un montón de párrafos ajenos?: ¿no es una vergüenza monumental, digna de arrepentimientos, que el investigador Alain De Remes se haya visto no solo en la tarea de confirmar en sus redes que en la tesis de la congresista en efecto "hay extractos idénticos del texto que escribí en el 2000 para la Revista Mexicana de Sociología", sino que haya tenido que explicar que "se vale usar las ideas, pero citando al autor", pues de no ser así estamos entrando en los dominios del Código Penal?

La moraleja, que de vez en cuando viene bien, nos ha rondado por los siglos de los siglos: hay que superar el elogio risueño del pillo.

Hay que salir de las zanjas culturales. Hay que cerrar entonces las brechas brutales, preservadas por estas élites nauseabundas dignas de El libro Guinness de los récords, que hacen inevitables los ladinos, los sapos, los lagartos. Hay que cerrarle el paso a esta guerra infinita.

RICARDO SILVA ROMERO
www.ricardosilvaromero.com

(Lea todas las columnas de Ricardo Silva Romero en EL TIEMPO, aquí)

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