Secciones
Síguenos en:
Miserias

Miserias

¿Cuándo esas reformas con nombres eufemísticos sonarán más a justicia social que a reparcheo?

22 de abril 2021 , 09:25 p. m.

Cumplo con decir que allá arriba siguen despreciando el drama social que ha sido Colombia. Si solo unos cuantos afortunados les han comprado la idea de que la reforma tributaria parte del criterio de la solidaridad es porque la solidaridad no ha sido lo suyo: no ha sido su pauta en la hora gris de gobernar. No solo es un gesto de honestidad intelectual, sino que además es lo decente, por duro que sea, reconocer las razones detrás de las impopulares decisiones de los gobiernos, pero es que esta administración se la ha pasado incumpliendo sus arengas de campaña y atrincherándose con su gente y negándose a hacer política y compensando con selfis su incompetencia y humillándose ante la Tierra y devolviéndonos a la guerra desde el tormentoso día de la posesión: ¿cuánta plata más se necesita para cometer todo eso?

Es lo mínimo aceptar que en medio de semejante catástrofe, 429 muertos por el virus en cada jornada de la recesión, Colombia requiere de más dinero para sobreaguar, pero dígame cuándo estas reformas tributarias con nombres eufemísticos van a sonar más a justicia social que a reparcheo, cuándo van a proponerse desde un Estado que no sea un agente de la guerra que niega a muerte serlo, cuándo se va a dejar de gravar la precariedad porque lo más fácil es cobrar por consumir, cuándo se va a asumir la definición de “rico” de todos los diccionarios de todas las lenguas, cuándo van a poner más los que más tienen, cuándo las leyes de financiación van a ser verdaderos llamados políticos, sin superioridades intelectuales de tecnócratas, a costear la democracia, la paz.

Sí, les exaspera este palabrerío. Les saca la piedra que un asunto administrativo sea manoseado por la retórica de estos indignados de siempre que según ellos confundimos peras con manzanos podridos. De malas: hacer política en Colombia no es solo hacer política en estas ciudades disfuncionales que miran a las regiones como a “las colonias”, sino morir en la tarea del reconocimiento de tantas ciudadanías a las que se les han negado sus derechos: buscar a las 841 personas desaparecidas en Buenaventura, desenterrar los miles de cadáveres que esperan un funeral en el fondo del canal del Dique, asumir este infierno donde han sido asesinados 904 líderes sociales y 276 exguerrilleros en apenas cinco años, ganarse la autoridad, en fin, para pedirnos plata.

Entenderán por qué se les recibe su “solidaridad” como a pastorcitos mentirosos: porque no pueden seguirse portando como el Gobierno del no cuando el mundo les reclama por los acuerdos de paz y como el Estado de todos cuando les falta el dinero.

Dice Miguel Hernández el antifascista, en La voz del combatiente de enero de 1937, que en guerras y pestes y recesiones es “imposible ocultar la humanidad que cada uno lleva encima del corazón”. Y ante nuestras peores noticias –el descache del ministro de Hacienda a la hora de adivinar el precio de una docena de huevos, la estigmatización de las lideresas que han echado a andar con las uñas la reconstrucción de Providencia, la diatriba del representante uribista contra el paro que busca el hundimiento de la reforma, la mentira letal e infame de la canciller, ante la ONU, contra trece mil firmantes de paz– es justo concluir que a la vieja manía de aniquilarnos tenemos que sumarle ahora una terrible sequía de liderazgo: este Gobierno desconectado de esta democracia.

Sigue delegándoseles a las armas el propósito de la convivencia. Sigue entregándosele la política a la providencia. Sigue pretendiéndose que los gobiernos se reduzcan a ser los administradores de un edificio lleno de inquilinos que pagan, luego existen. Y sin embargo sigue tomándolos por sorpresa que esto viva a punto de estallar.

Ricardo Silva Romero
www.ricardosilvaromero.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.