‘Losers’

Maldecir a Petro muestra que aquí y en EE. UU. están dispuestos a todo por seguir abusando del poder

15 de octubre 2020 , 09:25 p. m.

En el fútbol se habla de “telegrafiar el pase”: de ser obvio, de arruinar la sorpresa, de destapar las cartas antes de tiempo como tirándose el chiste o truncando una trama de suspenso. Bueno, sí, en el fútbol también se habla de “la fuerza testicular” de un equipo o de “el acrílico hepático” que el árbitro le pone a un jugador que ha cometido una falta, pero su jerga nos sirve ahora mismo porque los populistas reaccionarios de las Américas han estado telegrafiando esas campañas presidenciales –inescrupulosas e inadmisibles– que se limitan a jurar por su Dios de bolsillo que impedirán a cualquier costo que el castrochavismo se tome unos países desmantelados por ellos mismos: quizás lo único sorprendente de esta vez sea que el Gobierno gringo y el Gobierno colombiano estén reduciendo la relación entre las dos naciones a los intereses despóticos de sus jefes.

El sábado 10 de octubre de este bisiesto experimental, el presidente Trump no solo usó su Twitter para felicitar al expresidente Uribe, “aliado de nuestro país en la lucha contra el castrochavismo”, por el final de su detención domiciliaria, sino para declarar a punta de mayúsculas que el exvicepresidente Biden, su rival en las elecciones, no es de fiar porque “es débil contra el socialismo y traicionará a Colombia” y es respaldado por “a major LOSER”: el senador Petro. Es claro que la presidencia patética e infernal de Trump sucede en un universo paralelo causado por algún viajero en el tiempo, pero maldecir a Petro en sus tuits –un paso antes de renegar del pico y placa o de comentar el regreso de Betty la fea– es una prueba de que tanto allá como acá están dispuestos a lo que sea con tal de seguir abusando del poder.

Tanto allá como acá –aun cuando no deje de ser distópico e inverosímil– sigue habiendo ciudadanos capaces de venderle el alma a la campaña de una celebridad con vocación a acabar con su propia democracia como cumpliéndole una profecía a Nostradamus. Tanto allá como acá sigue habiendo personas de carne y hueso dispuestas a simular, como villanos de cómics de superhéroes, que el problema de Colombia no es una clase política capaz de exhumar enemigos y de revender nuestras instituciones para quedarse por siempre y para siempre en el nombre de la patria, sino esa “polarización” que en realidad es una estrategia fabricada a la brava en el cielo de los politiqueros: el expresidente Uribe ha regresado a la libertad, revictimizado, a telegrafiar una diestra campaña presidencial de 2022 que repite la fórmula de la de 2018.

Sus grandes enemigos, si uno se lo piensa con cuidado, tienden a ser los contrapesos de la democracia. Pero, para efectos de su plan, Uribe una vez más ha dejado formulada una “guerra no declarada” entre un apócrifo país uribista, trumpista, cristiano, militarista y caritativo del no, y un hipotético país petrista, antiyanqui, castrochavista, vándalo y mendicante del sí: “Ojo con 2022”, ha dicho.

Y existe la posibilidad de que le salga mal. Puede pasar, como en el fútbol, que el pase sea demasiado obvio. Es sabido, por los lados de la sanidad mental, que jugarse la vida por Trump es un error que ha cometido incluso la familia del falso magnate, y que atar la suerte de Colombia a la cruzada trumpista por ganar en la Florida es mucho más grave que una vergüenza, pero quién quita que también los hechos y los resultados nos lo demuestren: quién quita que aquella política testicular que confunde gobernar con avasallar, que de lejos prefiere la propaganda a la verdad, que cree ciegamente en un mundo repartido entre cientos de ganadores y billones de perdedores (“la literatura es sobre los perdedores”, dijo Eco), se vea obligada una vez más a resignarse a la democracia.

Ricardo Silva Romero
www.ricardosilvaromero.com

Más de Ricardo Silva Romero

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.