Desilusionista

Desilusionista

El mago que revela los trucos de los ilusionistas de la política colombiana.

04 de abril 2019 , 07:38 p.m.

Hace veinte años nomás la cadena Fox dio un programa estrambótico, protagonizado por un mago enmascarado, que llegó a Colombia con el título de Grandes secretos de la magia finalmente revelados: es señal de sanidad mental no recordarlo, claro, pero es imposible no hacerlo si uno lee la columna que el exvicepresidente Vargas Lleras ha estado publicando en las páginas de EL TIEMPO. Cuando el programa empezó con la tarea de destapar trucos de ilusionistas, a finales del 98 o comienzos del 99, Vargas Lleras era un senador liberal que denunciaba las profanaciones de las Farc en la zona de despeje en San Vicente del Caguán. Hoy ha alcanzado un rótulo que pocos ostentan: ‘El hombre que iba a ser presidente’. Y se parece al mago de ese show desvergonzado e improbable: hoy es un desilusionista.

Vargas Lleras hizo la fila sin colársele a nadie –y fue abogado, concejal, senador, jefe de partido, candidato presidencial, ministro, vicepresidente–, pero cuando por fin le llegó su turno, en las elecciones trágicas del año pasado, no solamente fue recibido como la encarnación –y como el chivo expiatorio– de una clase política que nació obsoleta, que ha perdido la paciencia, en el mejor de los casos, con los ilusos que insisten en desmontar esta sociedad jerárquica que engendra sus monstruos, y que se ha permitido a sí misma aquello de vencer y de avasallar y de ningunear a los trabajadores: lo primero que le aparece a uno en Google cuando busca ‘coscorrón’ es el video de diciembre de 2016 en el que Vargas Lleras, de sombrero vueltiao, golpea al digno agente Ahumada por andar estorbándole en una de sus correrías.

Quizás Vargas Lleras no llegue tan lejos. Pero sería bueno que siguiera dedicado a la labor de denunciar, en sus palabras de bogotano exasperado, las bajezas de esta clase política tan chimba.

Al final, el exvicepresidente acabó siendo la prueba reina de que hoy no basta con la hoja de vida, ni con el conocimiento del Estado ni con la maquinaria, para llegar a la presidencia.

Pues bien: en un giro a favor de todos con el que nadie contaba, Vargas Lleras, incapaz, para bien y para mal, de enmascararse y dejar de ser él mismo, ha estado escribiendo para este diario una columna que bien podría titularse ‘Grandes secretos de la política colombiana finalmente revelados’ y que ha estado afilándose hasta denunciar el domingo pasado las jugadas de este gobierno –que juró con la mano firme en el corazón grande no hacer jugadas, ni repartir puestos ni esparcir ‘mermeladas’– para conseguir que el Congreso le aprobara en cuatro horas los 311 artículos de su refutado Plan Nacional de Desarrollo. Que siga escribiendo cosas así. Que no sea el político típico que escampa en unas columnas, sino el mago que revela los trucos que domina: los trucos de los ilusionistas de la política colombiana.

Que muestre cómo se van tejiendo las cortinas de humo, como las seis objeciones a la JEP o las vallas panfletarias, para seguir entregándoles el país a unos pocos y para seguir haciendo el ridículo en el delicado terreno de la política internacional. Que cuente cómo es que fingen principios e ideologías con tal de llegar al poder, cómo es que consiguen los votos cada cuatro años, cómo es que negocian los articulitos en el Congreso, cómo es que se vuelven expertos en indignarse con el clientelismo o la corrupción de los otros, y cómo es que propagan verdades a medias mientras reducen a feudos suyos las instituciones del Estado.

Hace veinte años se estrenó esa sátira de Warren Beatty, Bulworth, en la que un candidato sin nada que perder empieza a subir en las encuestas cuando se lanza a la tarea kamikaze de revelar las mentiras del sistema. Quizás Vargas Lleras no llegue tan lejos. Pero sería bueno que siguiera dedicado a la labor de denunciar, en sus palabras de bogotano exasperado, las bajezas de esta clase política tan chimba. No me parece un mal destino.

www.ricardosilvaromero.com

Sal de la rutina

Más de Ricardo Silva Romero

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.