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Ellos son el sistema

Ellos son el sistema

Y se van a tomar nuevamente la Presidencia.

12 de septiembre 2021 , 09:50 p. m.

Hasta ahora ni una sola mujer con posibilidades reales de llegar a la Presidencia. Las pocas en la baraja marcan una intención de voto todavía muy baja. Las llaves de la Casa de Nariño serán para un hombre con probabilidad muy alta. Como ha sido en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, amén de la política colombiana.

Miremos los primeros lugares de las encuestas: Gustavo Petro, Alejandro Gavira, Sergio Fajardo, Federico Gutiérrez, Óscar Iván Zuluaga, Juan Manuel Galán, Enrique Peñalosa, Juan Carlos Echeverry, Rodolfo Gutiérrez y Mauricio Cárdenas. Cualquiera de esos señores podrá ser el próximo presidente de la República si las cosas siguen como van y las encuestas aciertan.

Y si aciertan, se trata entonces de otra rueda idéntica a las anteriores presidencias. Misma programación genética, parecidos instintos políticos, parecidos en su visión cósmica del mundo y de Colombia. En todo caso, exceso de ego varonil, macho alfa, amo y señor de toda la manada.

Según esas mismas encuestas –extrañas predictoras del futuro– hay poquísimo chance político para las mujeres aspirantes a la presidencia. Ni María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Dilian Francisca Toro, Francia Márquez ni Arelis Uriana tienen opción de meterse en la contienda. No importa el espectro político al que pertenezcan, ni cuán capaces sean de vislumbrar escenarios complejos y cambiantes en plena pandemia.

Todo en un momento en el que las mujeres se imponen en otros lugares del planeta y lo han hecho tremendamente bien en esta fatídica pandemia: Mette Frederiksen, en Dinamarca; Sanna Marin, en Finlandia; Jacinda Arden, en Nueva Zelanda; Angela Merkel, en Alemania; Katrín Jakobsdóttir, en Islandia, y Kamala Harris, desde la Casa Blanca.

Y es que las mujeres hemos llevado más del bulto que ellos en esta horrorosa pandemia: perdimos más empleos que ellos, más ingresos, más negocios, más empresas, más casas propias. Cuidamos más a los enfermos, dedicamos más tiempo a la educación virtual de los hijos, fuimos más tiempo enfermeras y más tiempo maestras. Pero también crecimos más como víctimas de violencia doméstica.

Nos pegan, nos golpean, limitan y marginan, nos desemplean y no nos consideran ni siquiera una opción seria para llegar a la Presidencia. Falta aún demasiado para cambiar el sistema. ¿Miopía heredada, manipulación mediática, cultura machista o sumisión electoral de las colombianas?

PAOLA OCHOA

(Lea todas las columnas de Paola Ochoa en EL TIEMPO aquí).

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