Cocalombia

Cocalombia

¿Qué pasaría si un hongo mata la coca por 30 años, como sucede hoy con el banano?

18 de agosto 2019 , 10:39 p.m.

La pregunta me viene dando vueltas en la cabeza: ¿y qué pasaría si un hongo como el del banano –que tarda en erradicarse 30 años– se le pega también a la mata de coca? ¿Si en lugar de erradicadores manuales, de drones y glifosato, nos inventamos un hongo cocainómano que se devore las plantaciones de esa mata maldita?

Y, entonces, empecé a imaginar qué sería del país si nos quedáramos sin una sola hoja de coca. Y pensé, de primerazo, que sería maravilloso porque entonces se acabarían nuestros problemas más inmediatos: adiós al narcotráfico, adiós al tinglado Eln-Bacrim-disidencias-narcos, adiós a los carteles mexicanos e italianos, adiós guerras por el control del territorio, adiós a las casas de piqué, adiós exterminio de indígenas y adiós exterminio de líderes sociales en ciudades y campos.

Si no hay coca, caerían brutalmente las ventas de los vendedores de cal, ácido sulfúrico, permanganato de potasio, gasolina, bicarbonato de sodio, soda cáustica, acetona y todas esas porquerías que se le mezclan para transformarla en pasta de coca.

Si no hay coca, se acabaría también una parte del turismo de Colombia. Ese turismo properico que viene atraído con la imagen de Escobar y que llega seducido con las promociones de cruceros por el Caribe con combos de putas, trago y perico.

Si no hay coca, entonces, bajaría la carestía porque ya no habría dineros calientes circulando en la economía. Se desplomarían las ventas de Porsches, Maseratis, Ferraris y todos los carros de superlujo. Quebrarían la mitad de los almacenes del Centro Andino con sus carteras Louis Vuitton de 15 millones de pesos, sus zapatos Ferragamo de 6 millones y sus relojes Rolex de 150 millones de pesos.

Bajarían las ventas de caballos de paso, se desplomarían las ventas de mansiones y fincas de campo, se iría al suelo el negocio de las modelos prepago, se golpearía enormemente el bisturí de los cirujanos plásticos y se marchitaría el negocio de los blanqueamientos dentales y extensiones de pelo que causan furor en el mundo de los narcos.

Se golpearía el negocio de las aseguradoras, que ya no podrían vender más pólizas contra secuestros y terrorismo; se iría a pique el valor de la finca raíz rural, que ya no serviría para seguir guardando en ganado las fortunas de los narcos, y desaparecería una gran parte de las empresas de carga que facilitan el transporte de las 15.000 toneladas en insumos de coca al año.

Se desplomaría el negocio de los vidrios blindados y polarizados, se morirían las ventas de lanchas con motores recargados, se acabaría el contrabando de cigarrillos que sirve para lavado, se acabaría el Old Parr y el Buchanan’s de contrabando, se terminaría el negocio de las obras de arte a precios inflados y la mitad de las galerías del país cerrarían de inmediato.

Si nos quedáramos sin una mata de coca, entonces, se acabaría la DEA y la gente de antinarcóticos se quedaría sin trabajo. El país olvidado entraría en una megarecesión económica, que se traduciría en cientos de locales cerrados y millones de desempleados.

¿Será que alguien sí se atreve a inventarse un hongo que erradique las matas de coca por 30 años?

PAOLA OCHOA
En Twitter: @PaolaOchoaAmaya

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.