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El avance de las mujeres con una mujer al poder

El avance de las mujeres con una mujer al poder

La elección de López ha permitido avanzar hacia la garantía integral de los derechos de las mujeres.

10 de febrero 2021 , 11:30 p. m.

Bogotá estaba cerca de cumplir sus 500 años de fundación sin haber tenido una mujer como alcaldesa. Las únicas cuatro que estuvieron antes en el cargo lo hicieron como encargadas o designadas por la destitución o suspensión del alcalde electo y, si se suma el tiempo de gobierno de todas, no completa un año. Así, ya entrado el siglo XXI, Claudia López se convirtió en la primera mujer en ocupar el segundo cargo ejecutivo más importante del país, con la votación más alta registrada hasta el momento.

Apenas catorce meses después de su elección y con los retos de una pandemia mundial atravesada desde el segundo mes de gestión, estamos seguras de que la elección de una mujer consciente de los desafíos de la mitad de la población permitió el avance en el camino hacia la garantía integral de los derechos de las mujeres en Bogotá.

Para empezar, si se hubiera mantenido el mismo ritmo de crecimiento en el presupuesto que las anteriores dos alcaldías le entregaron a la Secretaría de la Mujer, nos habría tocado esperar no menos de 16 años para que se alcanzaran los recursos que en esta administración se aprobaron para las mujeres. En el mismo sentido, en las localidades el presupuesto creció 30 veces y es la primera vez que existen proyectos dirigidos específicamente a mejorar la vida de las mujeres.

De esta forma, se logró que hoy Bogotá cuente con dos manzanas de cuidado ubicadas en Bosa y Ciudad Bolívar. Allí, en 800 metros a la redonda, se concentran diversas ofertas derivadas de la articulación de siete secretarías de la Alcaldía, a las que las mujeres cuidadoras, familias, adultos mayores, niños, niñas y jóvenes pueden acudir para acceder a servicios culturales, de cuidado y autocuidado, educación, trabajo, salud, nutrición y recreación.

Así, un asunto como el cuidado de todas las personas que lo necesitan, que antes estaba a cargo de las mujeres, ahora se ha convertido en una prioridad de política pública para promover su autonomía y el uso de su tiempo en lo que quieran ser y hacer. Introducir la política de la economía del cuidado en la capital del país no es poco y marca el inicio de una transformación social que las mujeres reclamábamos desde hace décadas.

Adicionalmente, gracias al análisis de datos, la ruta de atención a las mujeres agredidas sexualmente ahora también se inicia en los hospitales. En cuatro hospitales públicos de las cuatro subredes de la ciudad (Meissen, Kennedy, Santa Clara y Suba) y en uno privado (Clínica San Rafael) existe presencia permanente de la Secretaría de la Mujer para garantizar que los procesos de denuncia y atención sean más eficaces.

La Alcaldía también creó la atención frente al acoso en el sistema de transporte público y mejoró en un 50 % la atención de la Línea Púrpura, la que además articuló con la línea de emergencia 123 y, dados los desafíos que se presentan con el encierro por la pandemia, expandió sus servicios a través de WhatsApp. Lo anterior es valioso, si se tiene en cuenta que el 50 % de los casos que se atienden son por violencia psicológica en el interior del hogar.

Por último, y no menos relevante, están las acciones dirigidas a la reducción de la feminización de la pobreza y al reconocimiento económico y social de las mujeres. Así, por ejemplo, desde junio de 2021 todos los contratos, convenios y procesos de selección pública que celebre el Distrito deben vincular y mantener, obligatoriamente, un porcentaje mínimo de mujeres. Ahora, en la estrategia de reactivación económica en la capital, las mujeres tienen que obtener, por lo menos, el 50 % de los empleos generados, y en los empleos locales de emergencia, no menos del 70 % deben ser para mujeres.

Casi 70 años después de haber obtenido nuestros derechos políticos como ciudadanas, los desafíos para lograr la paridad, el ingreso y la permanencia en los cargos de gobierno siguen siendo un desafío. Si sumamos esto a los retos que trae enfrentar una pandemia global, podemos ver con resultados que, en un año de gobierno de Claudia López, el avance en el mejoramiento de la calidad de vida de las mujeres no ha parado.

Beatriz Quintero García y Marina Gallego Zapata
Activistas feministas

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