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Invocación a Lisístrata

Invocación a Lisístrata

Se impone retomar la jurisprudencia Lisístrata para violentos como el Eln y también para corruptos.

07 de julio 2021 , 09:25 p. m.

En una comedia de Aristófanes, Lisístrata propone a las mujeres atenienses y espartanas un método infalible como los papas para lograr la paz: cerrar las piernas.
Lisístrata recurre a certeros eufemismos: “Si nos rehusamos, la paz es un hecho… Tenemos que hacer el ayuno del palito… Ningún hombre se acercará a mí con el arma enhiesta…”. Finalmente, los guerreros se reconciliaron.

La vacuna Lisístrata contra la guerra la revivió en tiempos del presidente Samper el general Bonnet Locarno para doblegar a las Farc, que se quedaron sin lágrimas de tantos vejámenes cometidos. La propuesta de Bonnet llegó a oídos al general Mc Caffrey, zar antidrogas, quien fue más radical: hay que poner a la guerrilla a hacer el amor hasta cansarla y derrotarla.

Se impone retomar la jurisprudencia Lisístrata para violentos como el Eln, que al parecer tienen acciones mayoritarias en el frustrado atentado contra el presidente Duque.

Petristas y uribistas que pescan en el río revuelto de las protestas de la muchachada están ad portas de que sus “dulces enemigas” les corten los servicios.

No merecen que les den ni la hora de la semana pasada, miembros de la Fuerza Pública que agreden a una ‘jodentud’ emberracada por el olvido que son para el Estado. Por supuesto, también se arriesgan a que sus cuchicuchis se volteen para el rincón los inamenos que en las protestas no respetan pinta y arrasan con lo que encuentran.

No solo a estos sujetos se les debería aplicar el exitoso experimento de doña Lisístrata. Podría cobijar a los corruptos que levitan a la vista de un contratico.

O quienes injustamente disfrutan de la casa por cárcel a punta de costosas leguleyadas. Obviamente, en este paquete cabría incluir a los abogados que tienen la pared ametrallada de diplomas de duchos en prescripciones.

Sin respirar por la herida, sugiero piernas en modo carrizo para esos autores que en diez minutos venden los libros que otros mortales no venderemos en 69 encarnaciones, un número que, alcanzada la paz, amaban Lisístrata y sus congéneres.

Hizo puntos para un carrizo de piernas el presidente Biden, de Estados Unidos, con su demora en llamar a su colega Iván Duque. Claro que no deja de ser una ironía sugerir abstinencias eróticas para quienes peinamos canas, pues, como decía Felio Andrade Manrique, “si no me alcanza para la fidelidad, mucho menos para la infidelidad...”.

Óscar Domínguez Giraldo

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