Sabidurías ancestrales

Sabidurías ancestrales

La ciencia es un método para que no nos engañemos.

16 de enero 2020 , 07:00 p.m.

Tengo problemas con el reconocimiento de lo ancestral como fuente de verdades superiores. Se me dificulta la escogencia entre afirmaciones contradictorias provenientes de diversos ancestros. ¿Mientras más ancestral es más cierta? El código de Hammurabi se acerca a los 4.000 años; la Biblia hebrea, casi a 3.000, Confucio y Lao Tse deben de tener cerca de 2.600 años; el Mahabharata y el Ramayana, unos 2.300. Si queremos basarnos solo en la “perversa cultura eurocéntrica”, pues podemos acudir a Homero, que vivió hace unos 2.700. Pero no convence ninguno; todos contienen ideas muy interesantes y grandes verdades, pero también grandes falsedades. Sabemos que sus cosmologías son historias poéticas pero que no tienen nada que ver con la realidad; la Tierra no es plana, las estrellas no están en bóvedas, uno no puede ordenarle al Sol que se pare para favorecer a sus ejércitos. Las disposiciones sociales tampoco convencen. Creo en la igualdad del hombre y la mujer, en que todos los seres nacen libres e iguales, y en otro poco de cosas modernas que van abiertamente en contravía de esas sabidurías ancestrales.

Sé que en algunos ámbitos se ha impuesto en el último medio siglo un relativismo cognitivo bastante peculiar que somete la verdad a las visiones personales o de grupo.
Pero eso en ciencia no funciona, no puede funcionar. Un amigo decía (con seriedad) que en época de Hipócrates, la gente se enfermaba por un desequilibrio de humores, y hoy se enferma por virus y bacterias. Creo que cualquier niño podía haberle explicado que la gente se enfermaba de lo mismo, solo que Hipócrates desconocía la existencia de virus y bacterias.

La ciencia es un desarrollo reciente en la humanidad. Los que la llaman occidental, que se lo cuenten a los nigerianos, los indios, los chinos y los japoneses que la usan todos los días. Creo que muchos lectores estarán de acuerdo en que surgió seriamente en Italia a finales del siglo XVI y principios del XVII con Galileo, sus observaciones astronómicas y experimentos en física, y con Francesco Redi y su experimento, que usó un sistema control de comparación, para demostrar que no existía generación espontánea de la vida, aunque la sabiduría ancestral afirmaba lo contrario.

La llamada sabiduría ancestral nos puede sugerir dónde buscar, pero sin la ciencia moderna es ir tras una aguja en un pajar

La sabiduría ancestral en este continente tiene más complicaciones por el hecho de que no había escritura. La tradición oral es un teléfono roto en el que el mensaje se va deformando a lo largo de las generaciones. La gente migra y oye otras historias, los lenguajes se mezclan, todo resulta interesantísimo, pero no necesariamente parecido al mensaje primario.

Cuando se habla del uso de plantas medicinales hay más complejidad aún. Las plantas pueden parecerse mucho sin ser iguales, sus nombres vernáculos cambian con el tiempo y la distancia. Hoy en día, su identificación precisa requiere métodos bioquímicos y moleculares que definitivamente no son ancestrales.

Es posible que una planta contenga un componente medicinal, y ha sucedido muchas veces, pero esto es inútil si la planta no está plenamente identificada y el componente, totalmente aislado. El último gran ejemplo fue la artemisina, extraída de la planta china quinghaosu, pero fue necesario un gran esfuerzo científico para probar su efecto, su inocuidad (que no es total) y otros condicionantes.

La ciencia es un método para que no nos engañemos. La persona a quien uno más fácil engaña es uno mismo. La estadística sirve para definir si una diferencia es real o aparente. Es imposible definir hoy la naturaleza sin usar las matemáticas modernas, como resulta imposible entender una molécula natural sin conocer su estructura química. La llamada sabiduría ancestral nos puede sugerir dónde buscar, pero sin la ciencia moderna es ir tras una aguja en un pajar.

@mwassermannl

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.