Qué es y qué no es el Ministerio de C y T

Qué es y qué no es el Ministerio de C y T

Deberá ser un lugar de coordinación de esfuerzos e ideas de muchas entidades públicas y privadas.

03 de enero 2019 , 06:49 p. m.

Este año debemos poner a funcionar el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. La ley lleva apenas unos días de aprobada, y ya ha generado decenas de preguntas y dudas.

Empecemos con lo que se deroga. Colciencias ya no será un departamento administrativo adscrito a la Presidencia. Eso, y el hecho de que comienza sin erogación adicional, ha sido interpretado (erróneamente, en mi opinión) como que Colciencias se transforma en el ministerio; lo que equivaldría a cambiarlo para que quede igual. La segunda cosa que deroga es el Sistema Nacional de Competitividad, Ciencia, Tecnología e Innovación, creado abruptamente en el Plan Nacional de Desarrollo de 2014 y que en realidad nunca existió más allá de la norma y la imaginación. El error, entonces, fue no comprender que, si bien la investigación científica es un factor indispensable para el desarrollo económico, la competitividad se define por otras cosas que no dependen de la investigación científica, como política monetaria, de salarios, de estímulos, de relaciones comerciales y más. La ciencia cubre, a su vez, ámbitos importantes que no se relacionan con la competitividad.

Para entender el alcance del ministerio es importante que se resalte la transversalidad de la ciencia y la tecnología. Ese hecho le da un carácter diferente al de otros ministerios. Algunos colegas míos, por ejemplo, añoran la época en que Colciencias estaba adscrita a Educación. He escuchado a otros que llegan al extremo de pensar que es la educación la que debe estar adscrita al Ministerio de C y T. Esas posiciones son poco sensatas porque, si bien la educación debe usar la investigación como elemento formador, no todo en educación es ciencia ni la ciencia se reduce a su papel en la formación. Algo parecido podría decirse de salud, medioambiente, infraestructura, agricultura, minería, comercio y comunicación, entre otros sectores. Por tanto, el Ministerio de C y T deberá ser un lugar de encuentro y coordinación de esfuerzos e ideas, no solo de otros ministerios, sino de muchas entidades públicas y privadas, centros, corporaciones e institutos, empresas, universidades y escuelas tecnológicas.

En la cabeza del sistema debe haber un consejo de alto nivel, de pensamiento estratégico, conformado por buenos políticos y científicos y humanistas

Otro malentendido es el de quienes pretenden que se cree un organismo político, pero con la condición de que sea apolítico. Eso no es posible. Una cosa es definir las características personales que hacen al buen ministro y otra, pretender que el ministro sea siempre un científico. Eso es equivalente a pensar que el ministro de Salud debe ser médico; el de Educación, maestro; el de Obras Públicas, ingeniero civil; el de Defensa, general, y el de Comercio, comerciante. Un ministerio es un ente político, y su función debe ser diseñar políticas y promoverlas.

Para que el cambio sea exitoso debe generarse un sistema coherente, articulado y flexible, no solo un ministerio. La ley equivalente en Chile (de iniciativa presidencial) así lo hizo. Nuestra ley (de iniciativa parlamentaria) es muy escueta, crea el ministerio y define vagamente un consejo nacional. Creo que el senador Agudelo (su autor) decidió sensatamente irse por algo sencillo que pudiera ser aprobado, y no por algo detallado que generara mil objeciones. Se aprobó, ahora toca desarrollarlo.

Chile convirtió el Conicyt (equivalente de Colciencias) en una agencia del Estado que administra los fondos, evalúa científicamente proyectos, asigna recursos y hace seguimientos. Eso no puede ser tarea del ministerio.

En la cabeza del sistema debe haber un consejo de alto nivel, de pensamiento estratégico, conformado por buenos políticos y científicos y humanistas, que entiendan hacia dónde van las cosas en el mundo, tengan visión de largo término y puedan proponer rumbos para la ciencia nacional.

@mwassermannl

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