Secciones
Síguenos en:
Golpe/contragolpe

Golpe/contragolpe

Tenemos que reconocer que la disminución de la corrupción no ha sido proporcional al esfuerzo.

Así llaman las lesiones producidas en el cerebro cuando rebota. Resulta uno lesionado dos veces, en lugares distintos, con un solo golpe. Creo que nos ha pasado con la corrupción. Nos golpea una vez con las pérdidas materiales y morales que ocasiona, y otra vez, por la parálisis y la falta de eficacia administrativa que generan las medidas que tomamos para controlarla.

Me arriesgo mucho con esa afirmación, yo lo sé, me van a caer encima todo tipo de acusaciones, pero hace tiempo que el hecho me parece evidente. Llevamos años aumentando las penas, creando nuevas leyes, fortaleciendo los organismos de control con más presupuesto, más personal y más dientes. Los hemos multiplicado, muchas veces en forma redundante. Sin embargo, tenemos que reconocer con franqueza que la disminución de la corrupción no ha sido proporcional a ese esfuerzo.

El contragolpe se debe a las actitudes que induce el control excesivo. El administrador público vive intimidado. Quien tiene que tomar decisiones se rodea de guardaespaldas jurídicos para que le adviertan de los peligros a que se expone. La decisión más prudente es no decidir. Si no queda más remedio, hay que decidir con poca claridad y compartir responsabilidad pidiendo dos o tres vistos buenos y el concepto de una junta de asesores (que será vago porque ellos tampoco se arriesgan).

Los organismos de control exigen ver estudios previos de cualquier acción que tenga un tropiezo, y ahí hay otra trampa. A sus ojos el estudio previo debe tener la condición papal de infalibilidad. Toda decisión que produzca un mal resultado es por definición dolosa. Si no tiene estudio previo, porque no lo tiene; y si lo tiene, porque estaba mal hecho puesto que algo falló. En el mundo colombiano del control, los errores y los imprevistos no son posibles.

El impacto que eso produce en la capacidad de innovación del administrador público es enorme. Los países innovadores lo han dicho en todos los tonos. La actividad de innovación y la de investigación son esencialmente de alto riesgo, y en nuestra administración el riesgo está prohibido, es delito. Así solo se puede inventar lo ya inventado, descubrir lo descubierto y ejecutar lo mínimo.

Esta pandemia ha hecho patente el poder del excesivo control. Como ejemplo, a mediados del año pasado muchos países empezaron a hacer compras adelantadas de vacuna. Una legión de precavidos anticorrupción amenazó al Gobierno con que si lo hacía, estaría generando detrimento patrimonial. La expresión que se impuso fue ‘no podemos pagar para ver, tenemos que ver para pagar’. Hoy es muy evidente que esos países que pagaron para ver van muy adelantados en la vacunación. Era un riesgo, pero ellos son buenos calculando los riesgos y entendieron que unos meses adicionales de restricciones costarían a su economía y a su salud muchísimo más que los convenios que firmaron.

Algunos sucesos recientes han tenido visos grotescos. Se perdieron cuatro vacunas y un procurador delegado salió en el noticiero asegurándonos que ese hecho no va a quedar impune. Ahora los funcionarios de la secretaría departamental de Salud deberán dividir su tiempo entre la vacunación y la escritura de informes: lista de vacunados plenamente identificados para la Procuraduría, contabilidad de frascos y jeringas para la Contraloría y justificación de posibles exclusiones a la Defensoría. El ministro de Salud debe saber que en unos años, cuando ya nadie recuerde que el asunto era competir con compradores ávidos sobre una oferta limitada, él seguirá respondiendo requerimientos por ‘contratos irregulares’.

Parodiando al expresidente Turbay, diría que es necesario ‘llevar el control a sus justas proporciones’, que son las de un control que no mate la imaginación ni la iniciativa.

Moisés Wasserman@mwassermannl

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.