Los orates al poder

Los orates al poder

Con tanto populista trastornado en el mundo, tiene su gracia un presidente reposado como Duque.

17 de agosto 2019 , 11:30 p.m.

Durante décadas, el monopolio de los populistas de arrebato, capaces de poner en peligro una nación entera y a sus vecinos por decisiones adoptadas para congraciarse con sus seguidores, lo tuvo el tercer mundo. Sátrapas ignorantes que desataban guerras para ganar tiempo, adoptaban políticas económicas de corto plazo que primero cosechaban aplausos de su cauda y, luego, la quiebra, o la emprendían contra un grupo étnico al que culpaban de todos los males fueron el pan de cada día en África, Latinoamérica y Asia.

¿A qué horas se convirtió esto en moda en las cunas mismas de la democracia occidental, Estados Unidos y Gran Bretaña? Con algunas razones parcialmente válidas, Donald Trump desató una guerra comercial con China al aplicar a las exportaciones de ese país altos aranceles. Olvidó que el crecimiento acelerado y sostenido por décadas del gigante asiático ha impulsado los negocios en el mundo entero.

Las decisiones de Trump golpearon a China, cuya industria se ha resentido, pero también a Estados Unidos, donde en unos cuantos días parece haberse cerrado uno de los ciclos de crecimiento económico más largos de su historia, iniciado mucho antes que Trump llegara a la Casa Blanca. Olvidó Trump que buena parte de la industria de su país se nutre de suministros baratos procedentes de China, gracias a los cuales esa industria es competitiva. Y olvidó que la economía está globalizada, de modo que un terremoto en un rincón del globo se siente hasta en sus antípodas.

Como si no bastara con Trump, el nuevo primer ministro británico, Boris Johnson, que comparte con el inquilino de la Casa Blanca algo más que sus mechones amarillos, está decidido a sacar a su país de la Unión Europea aun si debe pasarse por la faja las más elementales reglas del parlamentarismo inglés: ha sugerido que si una mayoría de la Cámara de los Comunes vota contra él una moción de censura, tardaría en convocar elecciones, para mantener un gobierno interino y garantizar que la fecha límite de negociar la salida de la UE (31 de octubre) se cumpla sin acuerdo, con consecuencias desastrosas para la economía del Reino Unido, pero también para Europa y el planeta por esa interconexión que mencioné.

Otro cofrade de Trump, el líder de la extrema derecha italiana, Matteo Salvini, puso a tambalear el gobierno de coalición del que era vicepresidente, para buscar nuevas elecciones y quedarse con todo el poder. En su cruzada loca culpa a los inmigrantes de los males de la maltrecha economía italiana, del mismo modo que Hitler culpó de todo a los judíos y, con esa banalidad criminal, desencadenó el holocausto. Y al igual que Trump, que con su incendiaria retórica antiinmigración ha inspirado a desquiciados como Patrick Crusius, quien acaba de matar a 20 personas en un centro comercial en El Paso, Texas, porque tenían pinta de mexicanos.

El tercer mundo no se ha curado de los populistas trastornados: ahí están Nicolás Maduro en Venezuela, Kim Jong-un en Corea del Norte, Jair Bolsonaro en Brasil, el misógino Rodrigo Duterte en Filipinas, o la señora Cristina Kirchner, lista para regresar al poder en Argentina con su recua de ladrones disfrazados de defensores del pueblo.

En medio de semejante panorama, que empuja al mundo a una terrible recesión y quién sabe si a más guerras, tranquiliza que en Colombia tengamos a un mandatario que, con falencias y limitaciones a la hora de transmitir su liderazgo, no gobierna con la cabeza caliente ni se levanta todos los días a agriar el ambiente a punta de declaraciones incendiarias, que es lo que les gustaría a la extrema derecha ‘furibista’ y a los exaltados petristas, beneficiarios por igual de la polarización. Tranquiliza un poco Duque, sí, pero aterra el panorama mundial.

MAURICIO VARGAS
mvargaslina@hotmail.com

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.