El proceso

El proceso

Aunque se tarde, es mejor que a Maduro lo tumben los venezolanos y no tropas extranjeras.

04 de mayo 2019 , 11:57 p.m.

Hace 40 años, cuando cursaba mi último año de bachillerato, me levantaba todos los días a prender la radio para averiguar si ya se había caído el sanguinario dictador nicaragüense Anastasio Somoza. Su régimen llevaba más de un año a punto de derrumbarse, pero aguantaba con tozudez asombrosa, y eso a pesar de la guerrilla sandinista, convertida en ejército, que dominaba medio país. En julio del 79 cayó, por fin.

En ese entonces, cuando el mundo se movía con más paciencia y menos frenesí que en estos tiempos de internet y redes sociales, no resultaba tan difícil valorar un proceso político –guerra incluida– y entender que estas cosas no se resuelven en cuestión de semanas. Lo estamos viendo con Venezuela. A las mentes afanadas se les antoja que una operación que arrancó apenas en enero, cuando Juan Guaidó fue proclamado por la legítima Asamblea Nacional –elegida por voto popular– como presidente interino, va muy lento o incluso fracasó.

Con semejante frivolidad analítica, no es extraño que algunos colegas hayan resuelto que Guaidó es un tontarrón porque no ha tumbado a Maduro, o que la vía escogida –manifestaciones y presión política, cerco financiero y comercial, y acoso diplomático– es la ruta equivocada y mejor hubiese sido apostar a la intervención militar extranjera.

Qué insensatez. Tengo pesadillas cuando imagino esa intervención y lo que podría implicar en miles, incluso, decenas de miles de muertes, pues las fuerzas armadas que aún respaldan a Maduro no son un ejército pequeño como el de Panamá cuando Estados Unidos se la tomó en 1989, ni el territorio venezolano es la planicie desértica de Irak, invadida dos veces en década y media. Todo esto para no hablar de cómo terminaría Colombia mezclada en una guerra internacional de impredecibles consecuencias y no muy corta duración.

Aunque se demore –y es muy probable que aún se tarde–, el camino elegido tiene varias ventajas. Primero, a pesar de haber mucha violencia en la respuesta del régimen a las manifestaciones, jamás se compara con lo que pasaría durante una invasión militar. Segundo, que Maduro se caiga como resultado de una intervención extranjera, liderada por Estados Unidos, sería mucho menos legítimo que si lo tumban los venezolanos por un mecanismo que tiene la validez de haber sido activado por la Asamblea Nacional, elegida –repito– por voto popular.

¿Qué ha ganado la oposición, respaldada por la gran mayoría del pueblo, en estos cinco meses? A principios de año, Maduro lucía entero, y el respaldo de los militares a su régimen era monolítico, sin una sola fisura. Hoy, la división entre militares es evidente. Aunque la semana pasada algo falló en el momento decisivo, está claro que Washington y sectores del alto mando militar mantienen contacto. Leopoldo López, líder opositor liberado –de forma pacífica– por Guaidó y un grupo de uniformados hartos de Maduro, contó que él también ha dialogado con varios generales en estos días.

López llevaba cinco años detenido: que militares hayan ayudado a liberarlo y ello haya ocurrido sin disparar un solo tiro es un triunfo de los antichavistas que valida el proceso en curso. Y algo más: gracias a este proceso de acoso pacífico a Maduro, el mundo es hoy mucho más consciente de la indecencia criminal del tirano y sus compinches. Tanto que medio planeta ha reconocido a Guaidó como presidente legítimo.

No es poca cosa, sobre todo porque ha sido sin el descomunal costo –político y en vidas humanas– de una invasión que, como explicó el dirigente opositor Carlos Valero, “traería más problemas que soluciones”. Puede que la caída de Maduro aún se tarde. Pero, insisto, esto es un proceso. Y si esa demora es el costo de evitar la hecatombe de una intervención militar externa, me parece pagable.

MAURICIO VARGAS
mvargaslina@hotmail.com

Sal de la rutina

Más de Mauricio Vargas

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.