Uribe y Turbay

Uribe y Turbay

Ambos esgrimieron la seguridad como arma política.

26 de agosto 2019 , 07:00 p.m.

Mi juventud son recuerdos de una terrible persecución policial del gobierno de Turbay Ayala. Un presidente que venía del Partido Liberal y que fue quizás el más godo y probablemente uno de los más desastrosos gobiernos que yo haya vivido, solo comparable al segundo período de Uribe Vélez, también proveniente del mismo partido.

Parece un chiste, pero los conservadores Belisario y Álvaro Gómez estaban más cerca (muchísimo más) de las ideas liberales que los otros dos nefastos mencionados gobernantes.

Uribe y Turbay son dos apellidos relacionados con lo más oscuro que he vivido en mi ya no tan corta vida. Cada día que pasa los veo más relacionados entre sí. Duque, el que Uribe dijo, proviene de una familia netamente turbayista (me consta por el lado materno) y antiuribista en su lejana juventud, y Mauricio Vargas, colega dominical y camuflado de antisantista, es un practicante uribista. Su padre –a quien respeté e incluso admiré– era turbayista, fue director de Inravisión durante la presidencia de Julio César Turbay Ayala.

Y ahora tenemos como candidato de Uribe a un nieto de Turbay con los dos apellidos: Uribe Turbay. Pareciera una burla, pero no lo es. Es un buen resumen de nuestra historia. Un país de herederos

De acuerdo, el periodista mencionado no necesariamente fue turbayista o es hoy en día uribista. Pero tengo mis peros. Y pongo como otros ejemplos a María Isabel Rueda y a Vicky Dávila, ‘periodistas’ cuya filiación política es evidente, como no lo es su imparcialidad.

Y ahora tenemos como candidato de Uribe a un nieto de Turbay con los dos apellidos: Uribe Turbay. Pareciera una burla, pero no lo es. Es un buen resumen de nuestra historia. Un país de herederos: los Lleras, los Gómez, los López, los Pastrana, los Santos, los Holguín y los Ospina.

Uribe fue director de la Aeronáutica Civil en el gobierno de Turbay, y ambos esgrimieron la seguridad como arma política. El uno con su estatuto de seguridad y el otro con su seguridad democrática. Seguridad, seguridad y más seguridad como pretexto para hacer política y apropiarse de miles de hectáreas de la mano de Fedegán y las dos señoras senadoras que quieren adueñarse del departamento del Cauca.

Como bien sugiere un gran amigo, y para terminar, “pero ¿qué tal la común afición por decir y hacer estupideces (chistes turbayistas y duquistas incluidos), la común afición por cometer tres crímenes de Estado e intentar justificarlos con cuatro imbecilidades?”.

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.