Las mejores de la segunda década del siglo XXI

Las mejores de la segunda década del siglo XXI

Veintidós mejores películas internacionales vistas entre 2011 y 2020. Parte 1.

08 de enero 2021 , 09:25 p. m.

Estrenadas en 2011. El cisne negro (Black Swan, Darren Aronofsky). En una prestigiosa compañía neoyorquina de ballet, su director artístico selecciona a la prima ballerina y busca extraer el lado oscuro de una personalidad enfermiza colindante con el caos. Al acecho de una doble, el laureado personaje encarnado por Natalie Portman corresponde al del perfil sicótico en donde la esquizofrenia y los delirios paranoicos se manifiestan. Entre obsesiones manipuladoras y autodestructivas, el sadomasoquismo impone sus códigos cuando Nina (la protagonista) se hunde en atmósferas opresivas y más aún repulsivas.

De dioses y hombres (Des hommes et des dieux, Xavier Beauvois). Hechos históricos referidos a las tensiones cotidianas sobrellevadas en un monasterio argelino por amenazas del terrorismo islámico de abandonar el país a todos los extranjeros no musulmanes. Porque más allá del aura espiritual que ancianos monjes franceses irradian, se configura una palpable dimensión humana y la misión de paz emprendida por el abad que personifica Lambert Wilson. Metódica puesta en escena, dramatismo in crescendo, precisa demarcación actoral, silencios musicalizados y regia fotografía de Caroline Champetier (1).

Sigue 2012. El árbol de la vida (The Tree of Life, Terrence Malick). Regreso del creador absoluto de imágenes reflectoras de su pensamiento, gracias a una escenificación evolutiva y humana del entorno familiar texano para dejarnos profundas meditaciones metafísicas y existenciales tanto del vital recorrido de las edades como de tortuosas relaciones entre padres e hijos. Poema y sinfonía fílmica de los años 50, posee la brillante mirada del fotógrafo mexicano Emmanuel Lubezki y el contrapunteo musical de Alexandre Desplat para inducirnos a reflexionar sobre el destino y los misterios de la creación.

Una separación (Nader & Simin, Asghar Farhadi). Aspectos familiares, morales y sociológicos desatados por una cinta de sensibilidad a toda prueba: cariño y lealtad de un hijo con su padre enfermo, divorcio en proceso, lucha legal por la custodia de una niña y disyuntivas de una esposa iraní al decidir abandonar su país puesto que el marido no le presta la suficiente atención. Además de una excelente dirección de actores, su narración se desenvuelve con naturalidad y los episodios personales adquieren relevancia (2).

En 2013. Amour (Michael Haneke). Dos magníficos actores octogenarios: Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva. Solos afrontan algunos deterioros en su salud y la muerte ronda implacablemente sobre criaturas tiernas y vulnerables en extremo. No es fácil abordar la vejez, el desasosiego en pareja y los accidentes cerebrales; menos, ingresar en la privacidad de un apartamento parisino compartido por dos ancianos músicos dotados de inteligencia, respeto y humanidad. Si ella rechaza cualquier intervención médica, él se comporta como un caballero amoroso que nunca la descuida.

La cacería (The Hunt, Thomas Vinterberg). Drama colectivo provocado por calumnias y mentiras inocentes para desbordar la intolerancia entre cazadores disociadores, que hacen justicia por mano propia. Madds Mikkelsen, actor escandinavo número uno, poseedor de versatilidad gestual y anímica, le imprime a su laborioso personaje tal grado de convicción emocional que los espectadores no tardan en identificarse con la nobleza de víctimas recusadas por sus vecinos. Sobre tales hostilidades en espiral, he aquí una laureada película cuyo ineludible referente es Furia (1936), de Fritz Lang (3).

Títulos, en 2014. Ida (Pawel Pawlikowski). Drama intimista en tiempos de posguerra como reflejo del estado de conmoción de toda una nación resguardada bajo la vergonzante sombra del Holocausto, el patriotismo exacerbado y un catolicismo estricto. Tras la búsqueda de su propia identidad, en Polonia 1962, se revelan atroces secretos familiares que trastocan la existencia de una inocente novicia de sangre judía. Precioso manejo del blanco y negro, con grises contrastados por el juego de luces y sombras que aporta una incuestionable significación dramática.

Relatos salvajes (Damian Szifron). Fenomenal comedia negra argentina donde no hay minuto malo, gracias a sus seis emocionantes y perturbadores episodios independientes que guardan en común las coincidencias trágicas desatadas por un final inesperado, el perder los estribos ante circunstancias adversas causantes de más desgracias y la irrupción de una violencia real generalizada que nunca da su brazo a torcer. Suspenso y acciones desenfrenadas que bordean el delirio e introspección sicológica de personajes aparentemente cuerdos al borde de un ataque de nervios (4).

2015, un año latino. Birdman o La inesperada virtud de la ignorancia (Alejandro González Iñárritu). Sicodrama rico en matices histriónicos de un actor icónico en decadencia, superhéroe en historietas fantásticas llevadas al cine por su álter ego Michael Keaton. El ambiente claustrofóbico y bastante caótico o extraviado de su atmósfera teatrera se complementa visualmente con una cámara incesante, que nunca se detiene en extendidos planos secuencias capaces de traslucir el virtuosismo fotográfico del igualmente mexicano Emmanuel Lubezki.

El abrazo de la serpiente (Ciro Guerra). Capta sitios recónditos y misteriosos de la selva amazónica, con un chamán sobreviviente en busca del explorador alemán que desapareció en la jungla durante la cruel fiebre cauchera. En los departamentos de Vaupés y Guainía, el rastreo de un científico desaparecido cuatro décadas atrás por un biólogo de Harvard en ‘el corazón de las tinieblas’. Búsqueda obsesiva de plantas medicinales de sanación espiritual, con los estragos e impresiones consentidos por la civilización cristiana-occidental sobre el alma indígena.

El Club (Pablo Larraín). Drama perturbador sobre curas pederastas y presuntos encubridores de abusos militares durante el régimen de Pinochet. Confinados por sus antecedentes criminales en una casa playera, reciben la visita del director espiritual quien considera que debe cerrarse ese lugar de reclusión donde sus residentes más que pecadores son delincuentes. Algunos de ellos fingen haber perdido la memoria y otros no quieren reconocer los acosos o manoseos ejercidos contra seminaristas o monaguillos. Alfredo Castro, un señor actor (5).

Otras 2011 (1): El discurso del Rey (Tom Hooper) - En un mundo mejor (Susanne Bier) - Hunger (Steve McQueen).

Del 2012 (2): Melancolía (Lars von Trier) - Shame (Steve McQueen).

En 2013 (3): Holly Motors (Leos Carax) - Gravity (Alfonso Cuarón).

2014 (4): La vida de Adele (Abdelatif Kechiche) - Nebraska (Alexander Payne) - Gloria (Sebastián Lelio) - De tal padre tal hijo (Hirokazu Koreeda).

2015(5): Mommy (Xavier Dolan) - La tierra y la sombra (César Augusto Acevedo) - Sueño de invierno (Nuri Bilge Ceylan).

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