Un fallo copernicano

Un fallo copernicano

¿Acaso los jueces quieren imponer un estilo de gobierno, que 2 magistrados de 4 creen perjudicial?

27 de septiembre 2020 , 01:37 a. m.

Los magistrados de la sala de Casación Civil de la Corte (4 de 6, para ser justos) tuvieron que comenzar en su fallo de una tutela, para proteger la protesta social, por citar a Copérnico y sus cuestionamientos, entre los siglos XIV y XV, “contra el modelo geocéntrico de Aristóteles y Ptolomeo, que se mantuvo vigente durante mil años, para abrir la puerta a una concepción diferente del mundo y del universo”.

Extrapolando, la única justificación de esta cita es que los 4 magistrados consideran equiparables los formidables cambios científicos que Copérnico dejó para la humanidad con el derecho a disentir y cuestionar en Colombia. ¡Que no bloqueen a nuestros Copérnicos! , pide la Corte, porque de su libertad de expresión, locomoción, protesta, y hasta de un vandalismo moderado –ya explicaré por qué–, depende mantener abiertos los canales para el “cambio político”.

Los tutelantes consideran que hechos como las agresiones de la Fuerza Pública, las detenciones arbitrarias e ilegales, los golpes, los arrestos se cometieron de manera “sistemática” con el fin de atemorizarlos y disuadirlos de ejercitar su derecho a expresar tranquilamente sus ideas, pues pueden verse expuestos a lesiones y a estigmatizaciones promovidas por agentes del Estado.

En conclusión, los 4 magistrados civiles aceptaron lo que llaman en su lenguaje vetusto “lo antelado”, es decir, “el ruego tuitivo” contra las sistemáticas amenazas del Esmad, y proteger la protesta pacífica y no violenta. Hasta ahí vamos medio bien. Soy pro-protesta social, con límites sobre los derechos de los demás. Pero, luego, el fallo intenta responder qué es una protesta violenta, para establecer cuándo se justificaría el actuar de la policía, o eventualmente del Esmad. Por ejemplo, se preguntan los magistrados: ¿puede la protesta pacífica en algunos eventos recurrir al bloqueo de los medios de transporte, para llamar la atención del Estado y visibilizar el mensaje? Sorpréndase: la respuesta es sí. Dicen que, en la protesta social, lo que se penaliza no es cualquier nivel de perturbación en el servicio del transporte público o colectivo, sino que tiene que tratarse de una “perturbación superlativa”, que haga totalmente imposible el transporte público, eliminando cualquier condición para la circulación de este. Y, entonces, ¿qué es el orden público, el que debe proteger la policía? Responde la Corte: el conjunto de condiciones de seguridad, tranquilidad y salubridad que permiten la prosperidad general y el goce de los derechos humanos. ¿Y qué es la protesta violenta? Según los 4 magistrados de marras, la no violencia no implica que el ejercicio de la reunión o manifestación conlleve necesariamente el impedimento de alguna forma de alteración del orden público, “porque decir lo contrario sería negar la naturaleza disruptiva de la protesta”.

Por ahora nos dicen en su fallo que el Esmad es sospechoso, y que en las últimas protestas y marchas callejeras en Colombia ha habido intervención sistemática, violenta y arbitraria de la Fuerza Pública, estigmatizando a los Copérnicos que salen a la calle a cuestionar; que ha habido un uso desproporcionado de la fuerza, de armas letales y químicas, detenciones ilegales y abusivas, tratos inhumanos, crueles y degradantes y ataques contra la libertad de expresión y de prensa.

Conclusión, en este fallo, los 4 magistrados imparten órdenes al Presidente, al ministro de Defensa, a la Procuraduría, a la Fiscalía, a la Defensoría del Pueblo y al director de la Policía. Pero, según los 2 magistrados que salvaron el voto, el fallo que no comparten acepta la tutela sin respaldo probatorio de las violaciones denunciadas. Dicen que se saltan la subsidiariedad de la tutela. Que se abusa de un exceso de normas de todo orden para sustentar las decisiones finales, que se salen de las facultades de los jueces e invaden la órbita del legislador, como si la función de la tutela fuera dirigir los destinos del Estado de manera general, y se saltan los organismos competentes. Colegislan y coadministran. ¿Se quiere imponer un estilo de gobernar y administrar por parte de los jueces, el cual 2 magistrados de 4 consideran improcedente y perjudicial?

En resumen. En esa película que cada rato vemos, en la que la gente debe regresar a pie a sus casas, en la que los peatones no saben si se les abalanzarán encima armados a atracarlos ni los comerciantes saben si en la jornada de protesta del día les destrozarán sus vitrinas y los saquearán es donde los cuatro magistrados civiles aterrizan con sus teorías copernicanas.

Entre tanto… Dos salvamentos de voto no comparten el nepotismo judicial, no borran a Montesquieu y no arrasan con los derechos de las mayorías.

MARÍA ISABEL RUEDA

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