Fiscal con corona

Fiscal con corona

¿Era absolutamente imprescindible que el Fiscal viajara el puente festivo a San Andrés?

05 de julio 2020 , 02:14 a.m.

El Fiscal General de la Nación no da una, al contrario de lo que viene pregonando desde su posesión, cuando Francisco Barbosa se presentó como el fiscal más joven del país (no es cierto. El fiscal Valdivieso tenía un año menos). Nos contó también que tenía una de las mejores formaciones para una persona de su edad (y debe de ser cierto, pero la modestia nunca sobra); y prometió que sería el mejor fiscal de la historia. Aún no lo cumple, pero sí lo repite: “Estamos haciendo la mejor fiscalía en la historia”.

Ahora, cuando viajó de puente a San Andrés, aprovechó para recordarnos que ocupa “el segundo cargo más importante del país”. Y como principal producto de su viaje, anunció que le trae al Presidente un mensaje de los sanandresanos: que por favor Duque se acuerde de ellos. De resto, el puente en familia pasó sin mayores incidentes ni incidencias. Salvo que, a su regreso, se supo que este fiscal con corona, con título para irse de puente en medio de la pandemia, acompañado por un compañero de reino, el contralor rey Pipe, y de sus respectivas familias, recibió la bienvenida del comandante de Policía de San Andrés, que también resultó con corona, pero de coronavirus. No es culpa del oficial. Pero es por eso que el Gobierno recomienda que, si podemos, nos mantengamos en casa. Para no contagiar, ni que nos contagien. ¿Era absolutamente imprescindible que el Fiscal viajara el puente festivo a San Andrés? Pues no. O por lo menos no nos ha contado ese inaplazable motivo. Que no es “hacerle un acompañamiento a la mesa anticorrupción”, que perfectamente se puede hacer desde Bogotá y sin puente de por medio; ni abrirle investigación al gobernador del archipiélago, que pareció más bien una medida tardía para justificar lo injustificable. Sí valdría la pena preguntar si el Fiscal le abrirá investigación al oficial de policía, como se la abrió al alcalde de Popayán cuando resultó con coronavirus. O como anunció que haría con la alcaldesa y su esposa, cuando mercaron juntas durante el pico y sexo.

Ojalá que el puente festivo en San Andrés no le pase factura al Fiscal distinta a la del hotel, que, según asegura, pagó de su bolsillo, cosa que no tendría que haber hecho si el viaje realmente era oficial. Sería pésima noticia para el país que su Fiscal General, por una imprudencia de lunes festivo, resulte coronado de aquello. Roguemos que no.

También escuchamos al Fiscal esta semana vociferando sobre un tema que no le incumbe: la reapertura de la economía en medio de la pandemia. Protestó agitado por el anuncio de la alcaldesa de que, si no le entregaban unos ventiladores, cerraría la ciudad, lo cual calificó Barbosa de “vergüenza” y de “dinámica exótica”. Esas evaluaciones no forman parte de su rama. Él no es bacteriólogo. Y sí critica, con razón, a los que se las dan de bacteriólogos. Y a pesar de ocupar “el segundo cargo más importante del país”, pues no ocupa el primero, que es del Presidente, a quien realmente corresponde resolver la dinámica contra el virus.

Su máximo orgullo, hasta ahora, es la investigación contra los siete soldados que violaron a una niña indígena. Pero sacó pecho, cuando los méritos de la rapidez con que se esclareció esta tragedia los tiene el propio Ejército, que a través del sargento que comandaba a los soldados llevó a la familia de la víctima ante la Fiscalía. Con el resultado de que, por la carrera mediática, terminó la Fiscalía haciendo una imputación por un delito menor que el realmente cometido, rebajándoles el secuestro y la violación, a cambio de imputar un acceso carnal abusivo, que supone el consentimiento de la víctima.

Otro de sus grandes logros, con su respectivo pasaporte mediático, fue anunciar la detención del gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria, por hechos ocurridos hace 15 años, con el argumento de que es un sujeto peligroso para la sociedad porque a estas alturas podría alterar las pruebas de algo que ocurrió hace tanto tiempo. Ya la Procuraduría General le pidió a la Corte que revoque la decisión. Pues resulta que tan “peligroso sujeto” fue alcalde de la segunda ciudad más importante del país, Medellín, durante 4 años, y venía ocupando la gobernación antioqueña desde hace dos. E integra el abanico de prepresidenciables. Afortunadamente, el Fiscal ‘descubrió’ tamaña peligrosidad.

Quienes lo conocen bien aseguran que Barbosa es una excelente persona. Y no lo pongo en duda. Intenciones buenas no creo que le sobren. Pero ojalá la palera que está recibiendo por el paseo a San Andrés le ayude a corregir el rumbo, en lugar de enfurecerlo.

Entre tanto... Increíble. El Tribunal de Cundinamarca, famoso por concederle todas las ‘tutelatones’ de Petro, reconoce el “derecho fundamental de los tutelantes” a que los gringos no nos ayuden a perseguir el narcotráfico. Y le da al Presidente 48 horas para que desinvite al ejército de EE. UU. ¿A esto será a lo que llaman.... el gobierno de los jueces?

MARÍA ISABEL RUEDA

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