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Mariposa en mi alcoba

Mariposa en mi alcoba

Se necesita un aluvión de voluntades para construir una nueva esperanza basada en la ciencia.

07 de octubre 2021 , 08:00 p. m.

El aleteo de esta mariposa puede desatar una tormenta en México, pensé poco antes de que ella la aplastara con un zapato. Un pequeñísimo cambio en las condiciones iniciales de un sistema complejo puede generar un efecto divergente en otro lugar del sistema (Lorenz). Y todas las aguas y las tierras del mundo se conectan entre sí mediante un tejido dominado por el azar. Arturo Guerrero dijo que en una gota del mar estaba todo el océano. En las letras de rosa está la rosa y todo el Nilo en la palabra Nilo, escribió Borges.(Lea además: ¿Educación para qué?)

El desorden no aparente del clóset de María Carolina Guzmán bien podría anticipar un pensamiento esperanzador de la filosofía, pero sucede que la interacción del desorden en el sistema Tierra con toda el agua y la tierra y el aire y el fuego del mundo han ocasionado ya fluctuaciones peligrosas en ese sistema frágil que, sin embargo, aún puede reconectarse mediante el aleteo de una mariposa en mi alcoba.

Syukuro Manabe ya tiene 90 años y Klaus Hasselmann, 89, los dos climatólogos que compartirán el Premio Nobel de Física; la otra mitad será para Parisi, quien descubrió, hace 40 años, que había patrones ocultos en ciertos materiales complejos desordenados. Trabaja con los vidrios de espín, unos metales caprichosos que cambian sus átomos metálicos por átomos magnéticos. Manabe y Hasselmann, que trabajan sobre el modelamiento climático, ya habían sido conectados entre sí por otro premio, el Fronteras de la Ciencia, que es de un banco, y por otro nombre de esta historia compleja: Hansen, el climatólogo de la Nasa que alertó al Congreso de los Estados Unidos sobre el probable desenlace de la crisis.

Todo ha ocurrido como ellos lo anticiparon. Los sistemas humanos, causantes del problema, son desordenados, imprevisibles, caóticos. Pero la física es hermosa. Por eso vale la pena pensar, hoy, que debemos escuchar mejor a los científicos. Que este Nobel propicie un cambio de enfoque en Glasgow: en lugar de insistir tratar el tema como una negociación, debemos asumirlo como una cooperación: ciudadanos, gobernantes, académicos, pensadores, artistas.

Se necesita un aluvión de voluntades para construir una nueva esperanza basada en la ciencia. Para que haya más mariposas que aleteen en las alcobas del mundo.

MANUEL GUZMÁN HENNESSEY
@GuzmanHennessey

(Lea todas las columnas de Manuel Guzmán Hennessey en EL TIEMPO, aquí)

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