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Este presente sin futuro

Este presente sin futuro

Si asumimos la crisis como una oportunidad, podremos construir el futuro que hoy no ven los jóvenes.

03 de junio 2021 , 09:25 p. m.

Iván Calderón Alvarado tenía 18 meses cuando tres hombres encapuchados derribaron la puerta de su apartamento en el barrio Chapinero de Bogotá. Era una madrugada de mayo de 1997. Lo primero que hicieron los criminales fue descargar sus ametralladoras contra dos personas mayores e indefensas que encontraron en la sala, sus abuelos: Carlos Alvarado y Elvira de Alvarado. Después fueron por sus padres, Elsa y Mario, acribillados mientras dormían. Iván se salvó debido a que los asesinos no entraron a su cuarto.

Fue hace 24 años. Pero hace unos días, Iván le dijo a Myriam Bautista en una entrevista en EL TIEMPO: “Protesto por este presente sin futuro”. La desesperanza que encierra esta frase no es exclusiva de él. Pueden decirla, de idéntica manera, miles de jóvenes, millones quizá, en estos momentos de incertidumbres acumuladas y sueños fallidos. 24, 25, 30, 50 años pueden ser, fácilmente, la medida de esta desesperanza.

Todos nos preguntamos: ¿para dónde va este estallido social? Nadie arriesga una respuesta debido a que la incertidumbre se impone sobre las explicaciones racionales. Sabemos que el problema es complejo y que no puede reducirse al análisis de dos o tres de sus componentes, ni pretender que si actuamos sobre ellos resolveremos la crisis. Sabemos que nos convendría aplicar una mirada compleja sobre todo el sistema. Pero no estamos preparados para ello, ni para procesos de largo plazo.

He aquí el desafío. Maniobrar con máximo cuidado frente a un proceso autoorganizativo en marcha. Detener la violencia. Tener en cuenta la voz de los expertos. Doyne Farmer, uno de ellos, sostiene que lo único que hay que hacer para que un sistema complejo progrese, de un modo natural, hacia un estado de mayor organización, es facilitar que la variable ‘tiempo’ avance y se consolide. La mirada compleja puede ayudar a dirigir el proceso, pues al reconocer que se trata de un sistema en tránsito de un estado de caos a otro de nuevo orden podemos identificar las interrelaciones en juego, y actuar sobre los componentes que guían la dinámica del sistema.

Si asumimos la crisis como una oportunidad, podremos construir el futuro que hoy no ven los jóvenes. Lo debemos construir con ellos, el diálogo de largo plazo parece el mejor camino. Las universidades han abierto el espacio Convergencia Colombia para facilitar este diálogo y construir pactos. Para un presente con futuro.

Manuel Guzmán Hennessey@GuzmanHennessey

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