Claudia

Claudia

Está preparada para entender los desafíos económicos, ambientales y climáticos de Bogotá.

24 de octubre 2019 , 07:15 p.m.

País de cafres, decía Darío Echandía, sin alcanzar a imaginarse lo que vendría después. En su época, por lo menos, había ideas. Cafres pero pensantes. De la evolución de aquel espécimen da cuenta el tiempo que vivimos. Seres de lenguaje melifluo y tono impostado. Que actúan para dar a entender que siempre (óigase bien, siempre) dicen la verdad. Y, claro, verdad y nobleza van de la mano; generosidad y entrega, sacrificio, dedicación, abnegación. Aprendieron a actuar de tal manera que convirtieron el arte de gobernar en el arte de negociar. Se dicen ‘gobernantes’ a sabiendas de que son el ‘régimen’, como los llamó Álvaro Gómez: “Un sistema de complicidades en el que la consideración del provecho individual se impone sobre el bien público y cada actuación del Estado es una oportunidad de enriquecimiento”.

Y si ‘el escándalo’ tiene nombre de mujer, habla claro y con vehemencia y es homosexual, mejor para ellos: piedra y lapidación

En eso consiste hoy ser elegido: acceder al ‘régimen’. Engranaje de favores alrededor de aprovechamientos, generalmente ilícitos, que no prescinde de connivencias y encubrimientos con tal de mantener el poder sobre lo público. Tanto ha calado esta deformación de la política que cuando surge una persona que dice la verdad, resulta escandalosa, como dijo Yourcenar: “Vivimos en un mundo tan lleno de mentiras que cualquier verdad que lleguemos a decir nos parece un escándalo”. Y si ‘el escándalo’ tiene nombre de mujer, habla claro y con vehemencia y es homosexual, mejor para ellos: piedra y lapidación.

Este domingo, la sociedad de la mentira tiene la oportunidad de rectificar. Que empiece en Bogotá. Volver por el respeto de lo público, las ideas, la cultura. Y como creo que este es el principal problema nuestro, la mentira, la corrupción y el doblediscursismo, votaré por Claudia López. Ella ha resistido y se ha preparado, mejor que muchos, y ha sido también más valiente denunciando el ‘régimen’. Está preparada para entender los desafíos económicos, ambientales y climáticos de Bogotá. Pero no olvido el ‘legado’ que le deja el señor Peñalosa: un contrato hecho a las volandas para el metro elevado. López dijo que si se descubren irregularidades, actuará. Es todavía muy pronto para saberlo, pero sospechas hay. El perfil de sus competidores es nítido: uno es la grosera continuidad del gerentazo que nos gobernó y el otro, la sutil continuidad, no necesariamente de aquel, pero sí del régimen.

@GuzmanHennessey

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.